Luis Urzúa, encargado de turno, tomó la batuta subterránea
Me saco el sombrero ante él, dice su colega Gino Erazo del minero de 54 años.
«Lo ha hecho estupendo, gracias a él los mineros están en buen estado. Su liderazgo ha sido fundamental para que estén bien allá abajo», dice Gino Erazo. El maestro en fortificación de la mina San José es uno de los trabajadores del yacimiento que estaba en el turno que salió la noche anterior al derrumbe del jueves 5. Pese a eso, conocía perfectamente a Luis Urzúa, el hombre que lleva la batuta entre los 33 hombres que están bajo tierra y el encargado de hablar con el ministro Laurence Golborne por citófono desde lo profundo del pique.
Urzúa, el encargado del grupo de trabajadores que quedaron atrapados en el pique tiene 54 años, es padre de 2 hijos y es el mayor de seis hermanos. «Siempre tuvo don de liderazgo», cuenta su hermano Walter escuetamente. Durante más de 30 años ha trabajado en minas.
«Me saco el sombrero ante él, es una persona muy alegre y muy entregada a sus trabajadores. Para establecer lazos más familiares con ellos hacia convivencias con sus compañeros para poder unirlos», recuerda Erazo.
El trabajador define a continuación la función vital que tiene un encargado de turno y que perfectamente puede ser la razón de la sobrevivencia del grupo tras 18 días atrapado.
«El jefe de un turno tiene que ser como un padre para sus mineros. Cuando uno baja a la mina, todos los compañeros son tu familia. El hombre que está a cargo los tiene que cuidar y él es el que los ha llevado a tener la calma y la tranquilidad que los ha hecho sobrevivir a toda esta situación difícil», relata Erazo.
«Su liderazgo ha sido fundamental para que estén bien allá abajo»
Gino Erazo, compañero


