Busca igualar el nivel de gravámenes con aquellos que los países le aplican a Estados Unidos
El mandatario estableció un arancel básico de un 10% a todos los productos que entren a su país. Este gravamen exime a Canadá y México, ya que tienen otro tipo de tratado con EE.UU.
Tras semanas de anuncios e incertidumbre, este miércoles finalmente llegó el «Día de la Liberación», como ha bautizado el presidente de EE.UU., Donald Trump, al Plan de Aranceles Recíprocos, advertido en febrero pasado.
Desde el Jardín de Rosas de la Casa Blanca y acompañado de sus más cercanos miembros del gabinete, legisladores oficialistas y varios ejecutivos de distintas industrias nacionales, muchos de ellos con chalecos y cascos de seguridad, el mandatario declaró que las nuevas medidas son «nuestra declaración de independencia económica», asegurando que este miércoles será recordado como el día en que «la industria estadounidense renace» y cuando EE.UU. «se hizo rico de nuevo», publicó AP.
En «uno de los días más importantes en la historia de EE.UU.», como lo ha descrito el presidente norteamericano, Trump comenzó su discurso criticando a la UE y a algunos países de Asia por los altos gravámenes que le cobran a EE.UU. en la industria automotriz, poniendo de ejemplo a Corea del Sur y Japón, países aliados, a quienes se refirió como «a veces el amigo es peor que el enemigo». Es por eso que una de las primeras medidas que anunció fue «un arancel del 25% a todos los automóviles de fabricación extranjera», que comenzará a regir la medianoche del 3 de abril.Asimismo anunció un arancel de referencia mínimo del 10% sobre, prácticamente, todos los bienes que entren a EE.UU., a partir de las 00:01 horas del sábado 5 de abril con el propósito de «ayudar a reconstruir» la economía estadounidense. Este gravamen exime a los productos que cumplan con el Tratado de Libre Comercio T-MEC, entre Canadá, México y EE.UU.; sin embargo, los artículos que no se encuentren dentro de ese acuerdo deberán seguir pagando la tasa del 25% que el mandatario había anunciado semanas atrás.
Recíprocos
En el clímax de su discurso, el jefe de Estado dio el anuncio que tanto se esperaba. Con un enorme gráfico enmarcado en sus manos que se titulaba «Aranceles Recíprocos», Trump reveló cuáles serán los gravámenes que EE.UU. impondrá a una serie de países, aunque para la sorpresa de todos, no resultaron ser tan recíprocos. Entre los países de la lista se encuentra Chile, que aparece con un 10% de gravamen, el mínimo aplicable a todos los países (ver tabla).
«Los aranceles no serán recíprocos completos. Podría haberlo hecho, sí, pero habría sido muy difícil para muchos países», aseguró el mandatario, quien destacó que la lista la encabezan China y la UE, quienes le cobran 69% y 30% en aranceles, respectivamente, frente a los 34% y 20% que Washington les aplica a los mismos productos. «Nos estafan», aseguró, enfatizando en que EE.UU. cobrará aproximadamente la mitad de los gravámenes que le cobran sus socios. «Es muy triste verlo, es patético», agregó.
Presupuesto
Antes de firmar la orden ejecutiva que pone en efecto los anuncios del presidente, Donald Trump les pidió a todos los congresistas que se unan para aprobar un presupuesto para que él pueda llevar a cabo su plan económico. «A partir de hoy, no permitiremos que nadie les diga a los trabajadores y familias estadounidenses que no pueden tener el futuro que merecen (?) El futuro de EE.UU. se construirá con manos estadounidenses, con corazones estadounidenses y con acero estadounidense», finalizó.
Salida de Musk
En medio de la incertidumbre que se vivía previo al anuncio de Trump, la revista «Politico», reveló que el presidente de EE.UU. le habría dicho a su círculo más cercano, que Elon Musk se retiraría del gobierno pronto y dejaría su cargo de consejero superior y director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) en las próximas semanas.
Basándose en el testimonio de tres informantes cercanos al mandatario, el medio estadounidense detalló que Trump estaría satisfecho con el desempeño de Musk, sin embargo, ambos han llegado a la decisión de que el empresario vuelva a sus negocios, aunque sin alejarse de la Casa Blanca. En horas de la tarde, la Casa Blanca desmintió la información. «Esta primicia es basura. Elon Musk y el presidente Trump han declarado públicamente que Elon dejará el servicio público como empleado especial del Gobierno cuando complete su increíble trabajo en DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental)», escribió en sus redes sociales la portavoz del Ejecutivo Karoline Leavitt, desacreditando así la información publicada más temprano.


