En la cancha somos enemigos, dijo Pablo, defensor de Ñublense, tras el empate 2-2 con la U
El Calderón de Universidad de Chile se ganó una amarilla por una falta al Calderón de Ñublense en el minuto 31.
Una situación cuasi paranormal ocurrió justo en el minuto 31 del partido entre Ñublense y Universidad de Chile en el Estadio Nelson Oyarzún de Chillán. Pablo Calderón (27), defensor de Ñublense, avanzó con la pelota dominada varios metros hasta que chocó de frente con el cuerpo de un rival de la U. Ni siquiera alcanzó a darse cuenta de quién lo había arrollado, pero todo el público y los televidentes quedaron algo extrañados con la secuencia: el rostro de su victimario era exactamente idéntico al suyo.
«Increíble la falta, fue de hermano a hermano», destacó Gonzalo Fouillioux en la transmisión de TNT Sports al revisar el cruce entre los Calderón. El infractor era precisamente su gemelo Franco (27), uno de los habituales del once titular de la U, y su rival más acérrimo en una cancha de fútbol.
«Nosotros siempre decimos que adentro de la cancha somos enemigos. Después, afuera, obviamente somos hermanos. Pero en el fútbol cada uno va por su equipo. Puede haber un cruce de palabras, pero queda acá adentro. Tenía ganas de ganarle porque allá en Santiago quedamos con un sabor amargo (perdieron 5-0), pero ya habrá revancha», confesó Pablo Calderón, tras el empate definitivo 2-2 en Chillán.
«Afuera de la cancha hablamos todos los días. Somos muy unidos, jugamos a la Play juntos, pero yo soy un poco mejor. Estoy contento por su rendimiento», añadió el defensor de Ñublense en la entrevista post partido.
El duelo entre los hermanos Calderón se convirtió en una de las grandes atracciones del encuentro prácticamente desde el arranque. Cada uno fue protagonista, aunque por su lado. En el minuto 17, Franco, el zaguero de la U, terminó todo machucado tras impactarse de lleno con uno de los letreros publicitarios ubicados detrás de los arcos y requirió asistencia médica. El futbolista nuevamente hizo saltar a los médicos cuando recibió un cariñito del delantero local Gonzalo Sosa en el minuto 52.
El Calderón de Ñublense estuvo a punto de anotar un gol en el minuto 66, cuando el partido iba 1-0, pero su remate en el área se fue elevado. Pablo tampoco tuvo desquite y, por el contrario, le dio la ventaja 2-1 a la U en el minuto 81 con un autogol tras centro de Lucas Assadi. «Desgracia para Calderón, quien había jugado un partido buenísimo, pero no pudo salirse del camino de la pelota», analizó Gonzalo Fouillioux.
Pablo seguía lamentándose cuando Ñublense encontró el empate luego de un error de Gonzalo Montes en la salida y que fue aprovechado por Patricio Rubio en el minuto 88. «Estoy contento por el equipo, no solamente por mi rendimiento individual. Todos hacemos un esfuerzo enorme, venimos de jugar en la semana. Quiero recalcar el esfuerzo del equipo, todos queremos levantar esta situación», dijo el Calderón chillanejo.
«Nos sentimos medio incómodos cuando nos dieron vuelta el partido. Ellos estaban muy bien físicamente», añadió.


