Lucio Torres Vega, asturiano, dice que el sector tiene grandes proyectos y un muy buen futuro
Ya intervinieron dos y están en el tercero, vandalizado durante el estallido. Cambiaron el sistema eléctrico, sacaron las calderas y a sus departamentos se accede con el celular o la huella dactilar.
El 12 de noviembre de 2019, Lucio Torres Vega, dueño de los hoteles Principado, del sector de Plaza Italia, vio en directo por la televisión como sus edificios eran vandalizados y quemados. También vio como destruían La Hacienda Gaucha y estropeaban La Terraza, dos clásicos restaurantes del mismo sector, también de su propiedad.
«Fue terrible ver cómo los incendiaban, porque eran hijos míos, yo los había parido, los había levantado de la nada, anexando edificios y levantando otros», relata. «En ese momento no me afectó tanto anímicamente, pero después de un año me vino la resaca. Estuve bastante deprimido, porque es como cuando se te muere un ser querido y luego sientes su ausencia».
Hoy el ánimo de Torres Vega, español oriundo de Asturias, es muy diferente. Desde febrero los dos hoteles menores están totalmente reconvertidos y operan como edificios multifamily (con departamentos para arriendo); el hotel Principado de Asturias, frente al Parque Bustamante, está en camino de reconstrucción; el restaurante La Terraza está operando 100% y en septiembre La Hacienda Gaucha, totalmente remodelada, reabrirá con sus clásicas carnes (ver recuadro).
La historia de la reconversión viene de antes 2019.
«Habíamos comprado un terreno en Bellavista donde teníamos visto armar un proyecto multifamily. Y con todo lo que ocurrió acá, pensamos que el multifamily era una buena solución también, ya que con el estallido y la pandemia el turismo decayó mucho», cuenta Vega junto a su hijo Juan Carlos, sentados en una mesa de La Terraza.
«Contactamos a AssetPlan, especialistas en multifamilies, los más grandes de Chile, y ellos nos asesoraron en la reconversión. Hoy gestionan los edificios y los arriendos», agrega.
Los dos edificios operativos son Urban 35 y Urban 30, números que aluden a su dirección en Vicuña Mackenna. El primero está al lado de La Hacienda Gaucha y el segundo, junto a La Terraza.
Se trata de edificios de última generación, con departamentos tipo estudio y de dos dormitorios, de uno y dos baños, espacios de cowork, lavandería operada con tarjeta y sistema de ingresos digitalizados.
«Para su reconversión en multifamily tuvimos que hacer varias obras. En el de Vicuña Mackenna 35 fue un poco menos trabajo, porque ya era un apart hotel. En ambos cambiamos el sistema eléctrico y modernizamos las instalaciones; cambiamos la matriz energética, sacamos las calderas, en fin, todo. Todos son de última generación. Por ejemplo, se puede acceder a ellos con una aplicación del celular, con tarjeta o huella dactilar. Tienen casilleros electrónicos que permiten a los usuarios recibir sus pedidos de delivery. La persona deja su nombre de usuario y el número de departamento y luego le llega un mensaje con un código QR para que pueda retirar lo que compró, sin intermediación de nadie», cuenta Juan Carlos.
«Incluso contamos con un Pet Spa en el que los arrendatarios, sin costo, pueden peinar, cortarle las uñas y hacerles otras atenciones a sus mascotas; en el de al lado de La Hacienda hay un salón gourmet en los espacios comunes y minioficinas por si alguien necesita trabajar», agrega.
«Nos ha ido muy bien, de hecho, en ambos tenemos una ocupación de 85%, con arriendos que van entre los $350.000 y $500.000 más gasto común. Están ocupados por estudiantes de regiones y los más grandes, por familias jóvenes», cuenta Lucio Vega.
5.000 personas diarias
El asturiano llegó a Chile en 1959. Trabajo un par de años como panadero en Rancagua con unos parientes y en 1972 se instaló en el barrio Plaza Italia.
«Partí donde estaba el Mon Amie, un supermercado que cerró. Ahí me expropió el Metro y compre este local (La Terraza), en realidad, con el derecho de llave. Luego me fui haciendo de otras propiedades. Anexé los edificios de al lado y de a poco fui escalando y tras unos años, conseguí hacerme de estas propiedades muy importantes del sector. Acá antes había edificios viejos de vivienda y acá (en La Terraza), un negocito de antigüedades. En ese momento mucha gente había fracasado con locales en el sector y cuando llegué, los vecinos decían ahora le tocaba fracasar al español, pero no fue así. Cometí muchos errores, y también aciertos, pero seguí adelante. Caminante no hay camino, se hace camino al andar», dice, en una cita a Machado.
Sobre el futuro de Plaza Italia, Torres Vega es muy optimista: «Se viene todo muy bien, hay varios proyectos, como el rediseño de la plaza, la Facultad de Química de la Universidad de Chile, que generará mucha vida y que de aquí a fin de año debiera estar lista. Todo eso generará un flujo diario de 5.000 personas. Hoy tú puedes ver locales cerrados y murallas rayadas, pero en el corto plazo va a cambiar. Nosotros solo dimos el puntapié inicial», asegura.


