Actor nacional provocó debate por su apoyo a Milei y su crítica a la mano de Dios de Maradona
Está todo permitido en la Argentina. Y eso viene desde Maradona, planteó el artista.
Hace 20 años, en 2005, el actor chileno Gonzalo Valenzuela llegó a Argentina para radicarse, bajo el gobierno de Néstor Kirchner. Dos décadas después, Valenzuela desató revuelo al elogiar al presidente Javier Milei en una entrevista en el programa chileno «Quizá no sea nada» de Porcel TV. Sus dichos, que destacaron el «enorme trabajo social» de Milei y su capacidad para «poner reglas y orden», incluyeron todo un análisis hasta sociológico al cuestionar la reverencia generalizada al gol con la mano de Maradona a los ingleses en el mundial de 1986. En un momento crucial para la política argentina, con un Milei que implementa medidas como la dolarización de la economía y la eliminación de subsidios, las palabras de Valenzuela son analizadas como una narrativa poco tradicional sobre la política y la cultura argentina.
Inflación
«Nadie se imaginó que Argentina iba a salir de ese nivel de inflación y de ese hoyo en el que siempre estuvo», señaló el actor en referencia a que el país trasandino alcanzó un 289% de inflación según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), pero que para marzo de 2025 se redujo a 55,9% interanual. «Estaba en situación de no pago con el FMI, por lo tanto, alejado de los mercados de capitales internacionales hace muchos años, justamente por el desorden y la crisis que vivía Argentina. Tenían un solo camino, que es el que tomó Milei: reducir el gasto público», comenta el economista jefe de BCI, Sergio Lehmann.
Rayado de cancha
Pero tal vez lo que generó mayor revuelo, fueron los dichos del actor que apuntaron a Diego Armando Maradona y la manera de entender las reglas del juego. «Está todo permitido en la Argentina. Y eso viene desde Maradona. Para mí es el gran ejemplo: saltó, le metió un gol con la mano a los ingleses, que en el fútbol no se puede tocar con la mano la pelota, y le pusieron La mano de Dios. Dejaron la trampa en un lugar divino. Y esa h? es un cáncer social», ejemplificó y para justificar su punto, realizó la siguiente analogía: «¿Cómo le explico a mi hijo argentino que hay que respetar las reglas del juego si el ídolo máximo mete un gol con la mano? Si es que el ídolo máximo mete un gol con la mano y le ponen la mano de Dios. Y que un Presidente de la República (Néstor Kirchner), que no pasó ni con Julio César en la historia universal, que le pase el bando a su esposa (Cristina Fernández) y que a ella todo el mundo la aplauda y nadie diga nada? Y ahí empieza una cosa social que creo que la gente ya no podía más».
Para Lehmann, ahora existe un rayado de cancha más claro que antaño. «Hoy hay un camino de mayor nitidez, cosa que antes no existía», resalta. «Hoy las reglas son mucho más claras», resume el economista.
Caso de estudio
Ignacio Imas, gerente de Asuntos Públicos de Imaginacción y analista político, dice que pese al cambio abrupto de leyes mediante decretos y la eliminación del cepo cambiario, «lo que sí es cierto, es que la fórmula Milei sí ha funcionado», asegura. «La economía argentina ha logrado sanearse hasta cierto punto. Y, por otro lado, no hemos tenido movimientos sociales que han llevado a plantear que Milei vaya a terminar su gobierno de manera prematura. Y yo creo que en ese caso, tanto la politología o la sociología argentina, como la chilena, como la de nivel mundial, debería tomar como un ejemplo o un caso de estudio lo que está ocurriendo con Javier Millei».
En cuanto a la «viveza criolla» de la llamada «Mano de Dios», dice que es algo «sociológico a nivel global, donde las personas al final, de todas formas, omiten los vicios que tienen los ídolos porque son sus ídolos y así marginan los vicios que tienen» y «si me pongo de una forma purista, sí, por supuesto, que es negativo», opina.
Picaresca nacional
Sobre qué elementos podrían haber influido en la visión crítica de Valenzuela del kirchnerismo, Felipe Vergara Maldonado, analista político de la Universidad Andrés Bello dice que en la era de Néstor Kirchner como en la de Cristina Fernández de Kirchner, «representa una corriente histórica dentro del peronismo, con una orientación más hacia la izquierda. Estos gobiernos comenzaron con un enfoque optimista, pero gradualmente se complicaron, llegando al punto de que entregaron el poder a un outsider de la política, como Javier Milei, un candidato libertario. Durante su gestión, hubo varios episodios de corrupción, y no se caracterizaron por ser especialmente transparentes. Además, llevaron a Argentina a niveles de inflación nunca antes vistos, lo cual, supongo, es a lo que Valenzuela se refiere con sus comentarios», plantea.
Ídolos
En Argentina «se debe terminar con los ídolos del peronismo y el kirchnerismo, mover a Maradona de su pedestal, maldecir la viveza o la picaresca nacional», asegura Modesto Gayo, académico de la Escuela de Sociología de la Universidad Diego Portales. «Afirmar que «la mano de Dios» forjó la identidad argentina es difícil de sostener. Más bien, podría ser un síntoma que intenta compensar otras carencias», agrega. «Dicha mano fue interpretada como un triunfo por muchos subordinados lejos del mundo más desarrollado o dominante», menciona.


