El arreglo costará entre 800 mil y un millón de pesos
En una noche de terror, el Pequeño Hulk además derribó la puerta del departamento de su suegra.
«La gente sabe que no soy un loco, un enfermo ni un violento». Con esa frase, Edmundo Varas intenta explicar fuera del Cuarto Juzgado de Garantía -donde ayer fue formalizado por violación de morada- la nochecita en la que empezó derribando a patadas la puerta del departamento de su suegra y que terminó con él en la Posta Central tras chocar su Audi A3 2.0, cuyo costo asciende a los doce millones de pesos.El lunes, tal como Obama, Edmundo llegaba al aeropuerto. Venía de vuelta de México donde pasó un mes buscando nuevas posibilidades laborales, apadrinado por Fabián Estay. Llamó varias veces por teléfono a su ex esposa, Francoise Perrot, y como ésta no le contestó, en la noche se enfureció y partió al departamento de la mamá de la rubia. «El conserje se distrajo y yo llegué y entré», cuenta el pequeño Hulk, que subió siete pisos por la escalera. Allí tocó el timbre y como no le abrieron, pateó la puerta hasta soltar la chapa y romperla arriba. «Hicimos fuerza, porque ella (Luz María Siredey, su ex suegra) hizo contra fuerza. Hubo una oposición de ella. Me decía ándate y yo le decía ¿pero por qué no me deja ver a mi hija? «, admite Varas.
Tras ese episodio, se fue a jugar un partido de fútbol y cuando venía de regreso por Vicuña Mackenna, chocó en Argomedo. Se fue contra las barreras de contención. Dañó el caliper, la bandeja, la llanta de la rueda, uno de los vidrios laterales y casi con seguridad arruinó el tren delantero. El lindo modelo alemán pasó la noche del lunes en la 4ª Comisaría en la calle Chiloé y ayer al mediodía recién lo pudo rescatar Wladimir Varas, hermano del ganador de «Amor ciego». Según el mejor amigo de Edmundo y padrino de Florencia, Carlos Cuevas, el arreglo costará»entre 800 mil y un millón de pesos». Para colmo de males, el minigalán no tenía seguro.
«Lo del auto fue un accidente. Venía de un partido de fútbol y creo que iba desconcentrado, pensando en otra cosa», dice él. Y relata que: «Había una calle donde se separa la calle con los vehículos normales y aparecieron justo unos ciclistas. Viré a la izquierda y perdí el control del auto para no atropellar a los ciclistas».
Después de su peor velada en lo que va del 2011, Edmundo Varas quedó con medidas cautelares de no acercarse ni a Francoise ni a Florencia por 90 días, mientras se investigue el secuestro frustrado de su hija, delito por el que lo acusa el abogado de la familia Perrot, Aldo Duque.
«Lo que me pasa a mí le pasa a mil personas más. No soy el único», justifica el otra vez alicaído Edmundo.


