En la mayoría de los autos está bajo la guantera y hay que cambiarlo una vez al año o cada 10.000 kilómetros
Mecánicos explican que está hecho de papel y cuando acumula muchas partículas, no deja pasar el flujo de aire frío a la cabina.
Cuando se pronostican temperaturas por sobre los 30°C para Santiago este verano, tener el aire acondicionado del auto en perfecto estado pasa a ser un acto de sobrevivencia. ¿Se acuerda cuándo fue la última vez que revisó el filtro de polen del sistema?
Es un accesorio compuesto principalmente de papel que evita que entren partículas contaminantes desde el exterior al interior de la cabina. Gracias a un diseño tipo malla, captura el polvo y las partículas de suciedad del ambiente.
«Retienen polución, tierra, pelo, caca de ratón, etcétera», comenta Cristina Catalán, mecánica y dueña del taller AMC Performance.
Es un filtro blanco, pero que cuando ya está saturado, se pone literalmente negro por la acumulación de sueciadad.
«Los sistemas de aire acondicionado no necesitan grandes mantenimientos. La única referencia de si está funcionando bien es simple: enfría o no», destaca.
Catalán cuenta que ha tenido casos en que, por culpa del filtro de estar funcionando más allá del tiempo de vida útil y saturado de basura, ha enfriado a no más de 24°C, mientras que la temperatura media de confort es 21°C.
«Cuando el filtro de polen está sucio, se genera una reducción en el flujo de aire, lo que implica que el aire acondicionado no logra la temperatura seleccionada en el sistema de climatización. Y se generan malos olores que podrían permitir la aparición de hongos y bacterias», destaca Sergio Díaz, director de la carrera de Mecánica de Inacap, sede La Granja.
¿Qué hacer, cambiarlo o limpiarlo? Aunque se puede limpiar dando pequeños golpes para que el polvo salga, el filtro ya estará dañado por el uso y la recomendación es instalar uno nuevo. Usted puede hacerlo con resguardos o encargarlo al mecánico cuando le toque mantención al auto.
«En la mayoría de los modelos de autos el filtro está dentro de la guantera», dice Catalán.
Hugo Santander, docente de Mecánica Automotriz de la escuela de Ingeniería de Duoc UC, sede Valparaíso, explica que cuando están en la guantera es fácil sacarlos, pero hay modelos que los tienen más escondidos y se requiere de mayor conocimiento.
«Hay algunos que hay que sacar la guantera completa para llegar a él y se tiene que intervenir con destornillador. Hay algunos que lo tienen en la zona de los pies del copiloto, y autos con versiones europeas, como Citroen, Renault o Peugeot, los tienen afuera de la cabina, donde va el motor».
Si está dentro de la guatera (en el manual de cada vehículo está su ubicación), hay que sacar unos topes que están sobre una tapa en el interior.
«Los accionamos, bajamos esa tapa y aparecerá el filtro que podemos sacar», dice.
La cuenta @enesporfavor en Instagram hizo viral con 869.000 me gusta, un video donde muestra paso a paso cómo abrir el compartimento y sacarlo, si es que está en la zona de la guantera (Lo puede ver en el link https://acortar.link/ULy24v).
¿Original o alternativo?
Los mecánicos explican que es bueno cambiarlo al menos una vez al año o según el kilometraje.
«Siempre recomiendo cambiarlo cada 10.000 kilómetros, sobre todo si tienes problemas de alergias y respiratorios. Hoy en Chile la polución es brutal», advierte Catalán.
Se puede comprar un filtro original llevando la muestra o diciendo el número de chasis, modelo y año del vehículo a los vendedores. Pero se puede ahorrar con uno de marca alternativa: los especialistas indican que no hay diferencias en cuanto a la calidad de filtración, pero sí en el precio.
«Un original Volvo, por ejemplo, puede salir $80.000 y el alternativo unos $30.000», comenta Catalán.
«Los alternativos pueden costar desde $5.000 y uno de marca desde $30.000. No hay indicadores que digan que unos van a durar más o menos», destaca Santander.


