Tobi Vega y Johnny, en la senda del Sapito Livingstone. El Tigre Basaure completa la trilogía que hoy la rompen frente a una cámara.
Se me ha pedido que dé mi opinión en esta columna acerca de los comentaristas deportivos de nuestra TV que en una etapa anterior ejercían como futbolistas profesionales.
Obviamente debo evaluarlos en cuanto figuras televisivas, ya que de fútbol sé poco y nada. La única regla que manejo es que cuando un partido se le está complicando a Colo Colo hay que cobrar un penal a favor de los albos sí o sí.
Ya que se están cumpliendo 10 años de ese maravilloso espejismo llamado Copa América 2015, revisemos los méritos y atributos frente a una cámara de los cinco integrantes de la generación dorada cuya reinvención ha apuntado al mundo de las comunicaciones.
En ESPN trabajan Claudio Bravo, Jean Beausejour y Mauricio Pinilla. En TNT Sports Chile (el ex CDF) lo hacen Gonzalo Jara y Johnny Herrera.
A mi juicio lo mejorcito de este grupo son los exarqueros.
La cualidad distintiva de Bravo es que además de analizar partidos o jugadas pone el foco en el cometido de sus colegas guardametas, sin temor a que los criticados se molesten o se sientan expuestos. Y si lo hacen, sería el segundo error que cometerían en el día, además del gol que se comieron en la cancha y que motivó el didáctico raspacacho del gran capitán.
En cuanto a Herrera, además de ser un provocador de aquellos (sólo al nivel de Arturo Vidal en nuestro fútbol) rompe códigos futbolísticos sin complejos ni miramientos, lo que hace las delicias de la teleaudiencia, cansada del ridículo celo con que los peloteros honran el llamado «secreto de camarín».
Puede cacarear que las hamburguesas que lanzó Vidal saben a detergente con la misma soltura con que critica los cambios del DT más encopetado.
Más atrás, Pinilla, que no se guarda mucho si lo enfurece algún desaguisado dirigencial, de los futbolistas o entrenadores. Tantos años en el Calcio avalan su presencia en el panel de F360 de ESPN Chile.
Bose y Jarita, como lo hacían cuando vestían de corto, marcan aplicadamente cada tema, pero arriesgan lo justo y no suelen pasar muy a menudo la mitad del campo de juego.
Con respecto a exfutbolistas que no pertenecieron a la mítica camada llevada al Olimpo continental por Sampaoli, ni siquiera tuve que pensarla: Marcelo «Tobi» Vega (TNT Sports Chile) es el comentarista con conocimiento de causa que más genera espectáculo.
Además de saber de qué habla, tiene el plus de su sentido del humor. Es una misilera de tallas y un acelerador de partículas del doble sentido. Un auténtico e ingenioso activista del alcantarillado mental. Muy en su cuerda está un excompañero suyo, Claudio «Bichi» Borghi, que se fue a la competencia, a ESPN Chile.
Lo que perjudica abiertamente a uno de los exponentes de esta rama del periodismo deportivo, llegados directamente desde el césped y la zona mixta una vez retirados como futbolistas, es el manifiesto desprecio por el público. Me refiero a Dante Poli, que pasan los años y no logra controlar el ninguneo permanente de que hace objeto a los televidentes de ESPN que no opinan como él. Habiendo sido defensa, el peor autogol de su carrera.
No puedo dejar de reconocer el aporte del siempre preciso Juvenal Olmos, de Cristián «Tigre» Basaure y de Nicolás Peric, que replica en un set de televisión parte de toda la locura que nos regaló bajo los tres palos. Basaure lee tan bien la realidad futbolística local y expresa con tanta prestancia y fluidez sus puntos de vista que muchos deben pensar que viene de la vereda del periodismo. Un caso parecido al del excelente Gustavo Lombardi en Argentina (TyC Sports), que jugó en River Plate.
Marcelo Pablo Barticciotto, Diego Gabriel Rivarola y Marcelo «Rambo» Ramírez son otras gratas experiencias de reciclaje laboral en la que sigue siendo, pese al auge del pádel (que no es más que paletas de playa sin playa), la verdadera pasión de multitudes en este rincón del mundo.



