El profesor que inventó el viaje en lancha ya es famoso en Estados Unidos
Sergio Rodríguez recorre la bahía de Talcahuano con casi 200 turistas extranjeros al día. Otros pueblos lo van a imitar.
-¿No cree que hay algo de morbo en el viajecito?
-Tenía mi lancha en la orilla de la bahía para el terremoto. Y como quedó todo patas pa' arriba, armé este tour, porque el puerto va a quedar así durante hartos años. Los detractores dicen que esto asusta a la gente. La gente sube escéptica a la lancha, pero baja feliz.
-¿Por dónde los lleva?
-Hay un recorrido por el borde costero. Pasamos por La Tortuga, el canal El Morro, isla Rocuant. Vemos unos barcos que fueron dados vuelta por el mar. Desde el mar hay una perspectiva diferente que desde tierra. Yo les digo a los pasajeros que debemos hacer soberanía en nuestro mar. Todos van con chaleco salvavidas.
-¿Y qué le dicen los extranjeros?
-Puff. Llegan norteamericanos, australianos, europeos, argentinos, mexicanos, peruanos. Quedan impresionados con lo que ven. Se sorprenden de la fuerza de la naturaleza. Se sacan fotos gobernando la embarcación, a los barcos hundidos. Les encanta eso. Yo llevo como cinco años navegando con pasajeros en la bahía.
-Le ha ido harto bien con esta gira telúrica. ¿Cómo no le pasó nada en el terremoto?
-Ah. Tuve suerte. La lancha es nueva. Tenía apenas 15 días en el mar para el terremoto. Por desgracia, sí falleció la persona que la cuidaba, porque dormía a bordo. Se llamaba Luis Humberto Prieto y murió con las botas puestas. Él se bajó de la nave y lo agarró la ola.
-La ola dejó marca
A Carlos Muñoz le dio vueltas la idea de armar un paseo en Constitución, tal como lo hacía hasta antes del sismo. Envió un proyecto a Sercotec a ver si le dan fondos. Él piensa en paquetes de fin de semana para 20 personas con recorridos y caminatas. Un destino sería isla Orrego, para ver las marcas que dejó el tsunami en los eucaliptos. En el de la foto la ola alcanzó los 7,5 metros.
-En Dichato
¿Quiere conocer la casa mordida?
Entre las ruinas de Dichato se está gestando un paseo turístico centrado en cómo el tsunami barrió el pueblo. Nitzi Salazar tenía cabañas y campings ahí. Ella cuenta que los fines de semana se llena de curiosos que recorren el lugar tomando fotos del desastre, en especial de una casa que quedó como mordida.
«Hay acceso al balneario por vehículo, pero no hay atracadero para que la gente suba a alguna embarcación», cuenta Nitzi, quien pertenece a la corporación turística de Tomé.
Los dueños de cabañas, restoranes y hoteles de la zona quieren instalar una carpa gigante con bebidas y comida envasada para vender y ganar así un poco de dinero en la localidad. Se reciben consultas de tours en (41)-2652051 begin_of_the_skype_highlighting (41)-2652051 end_of_the_skype_highlighting.
En Iloca algunas casas se fueron mar adentro con la ola, pero hubo otras que sobrevivieron arriba de montículos de arena y roca. Ahora parecen islas y los lugareños piensan armar una ruta del maremoto similar a la que tiene Rodríguez en Talcahuano.


