La actriz pidió que lo revelaran después de su muerte
Creo que el abuso lo persiguió por el resto de su vida, sentenció en 1997 la fallecida artista, sobre el actor de Rebelde sin causa.
Por más de seis décadas, Elizabeth Taylor (1932-2011) retuvo un secreto que sólo se tendría que develar después de su muerte. Enfrentada a una entrevista en 1997, la actriz le hizo prometer a Kevin Sessums, un circunstancial periodista, el cumplimiento de esa petición. «Te voy a contar una cosa, pero es off the record hasta que muera», lanzó Liz hace 14 años. El miércoles pasado la actriz falleció y el periodista cumplió su promesa.»Cuando Jimmy (James Dean) tenía 11 años y su madre murió, él empezó a ser abusado sexualmente por su párroco», dijo Taylor en su póstuma confesión, refiriéndose al taquillero actor de los años 50, protagonista de «Rebelde sin causa». El golpe noticioso fue publicado por el portal The Daily Beast y el artículo contempló más comentarios de la actriz.
«Creo que eso (el abuso) lo persiguió por el resto de su vida. De hecho, sé que fue así. Durante (el rodaje de) Gigante (1955) pasamos noches en vela hablando y hablando y eso fue una de las cosas que me confesó», declaró Liz, reviviendo la siempre polémica figura de Dean.
La vida de un rebelde
Sindicado como drogadicto, promiscuo y petulante, la leyenda en torno a James Dean (1931-1955) comenzó en un pequeño pueblo de Indiana, en Estados Unidos conocido como Marion.
Siempre apegado a su madre Mildred, pasó su niñez entre los campos de Indiana y la ciudad de Santa Mónica (California), donde llegó a los 6 años. Y aunque sus biógrafos aseguran que era un niño feliz, la alegría terminó abruptamente: su madre murió de cáncer cuando James tenía 11 años.
De ahí en adelante todo cambió para el niño. Además de perder para siempre al apoyo de su mamá, su padre (Winton Dean) lo envió de vuelta a Indiana, porque no podía cuidarlo él.
En Fairmount llegó a la casa de unos tíos y pronto se vio expuesto al influjo de los cuáqueros (una secta protestante), donde conoció al reverendo James DeWeerd, quien según la historia oficial, incentivó a James en el teatro y su gusto por los autos, transformándose en su máximo confidente. Otras versiones plantean otra cosa, que por lo demás, coincide con la revelación póstuma de Liz Taylor.
El escritor Paul Alexander, estableció en «Bulevar de sueños rotos» (1995) que DeWeerd tuvo encuentros homosexuales con Dean, cuando él sólo era un niño.
Al mismo religioso se le atribuye el financiamiento del primer viaje de James hacia Nueva York, con el que inició su corta, pero poderosa carrera.
Entre 1951 y 1955, participó en siete películas, pero protagonizó sólo tres. La única que alcanzó a ver estrenada fue «Al este del paraíso», filme que le valió una nominación al Oscar. El rol le dio renombre y fama.
Considerado inmediatamente como sex symbol, James vivía en el exceso: abusaba de las drogas, amaba correr en auto, solía quemar su piel con cigarros encendidos y tuvo romances tanto con mujeres como hombres.
Además de la italiana Pier Angeli (ver recuadro), los cronistas establecen que Sal Mineo, su compañero en «Rebelde sin causa» (1955) se transformó en uno de sus amores.
La última cinta de Dean fue «Gigante», donde compartió roles con Rock Hudson y Elizabeth Taylor, quien se convirtió en su confidente.
De hecho, días antes de sufrir el accidente que lo mató, el actor llevó su gato para que Liz se lo cuidara. Temía que algo malo podía ocurrirle.
Su pálpito se hizo realidad el 30 de septiembre de 1955 cuando murió conduciendo su Porsche (ver recuadro). Por esas crueles ironías del destino, el mismísimo James DeWeerd hizo el oficio religioso en el funeral del actor, tal vez creyendo que el secreto nunca se sabría. Se equivocó.
El actor murió a bordo de un PorscheSu «Pequeño bastardo»
Amante de los autos y la velocidad, James Dean adquirió en 1955 su máximo orgullo: un Porsche 550 Spyder. Lo bautizó como «Pequeño bastardo» y solía usarlo para participar en carreras, donde siempre peleó los primeros lugares. Preparándose precisamente para una competencia, decidió probar el vehículo en la localidad de Cholame, California. Ese fatídico 30 de septiembre y en un cruce, su auto fue impactado por un vehículo Ford conducido por un estudiante. El actor se rompió el cuello y murió instantáneamente. Un mecánico que iba sentado a su lado sobrevivió y también el otro chofer. Un par de días antes, Dean había grabado un spot promoviendo «la prudencia» a la hora de manejar.
La italiana Pier AngeliElla fue su gran amorA pesar de su fama de promiscuo, James Dean encontró el amor en la actriz italiana Pier Angeli (1932-1971), con quien compartió roles en «Al este del paraíso». El romance se inició de inmediato, a pesar de que la familia de ella se opuso. La historia entre ambos terminó abruptamente: los padres de Pier decidieron que ella debía casarse con el cantante Vic Damone. Dean no soportó la noticia e incluso golpeó a su amada que se casó ese mismo año. Los biógrafos aseguran que durante la ceremonia, James situó su moto frente a la iglesia y aceleró para hacer ruidos. Nunca más se volvieron a ver y ella se suicidó años después.


