Ni tan dulce se llama el volumen que incluye este melodrama digno de teleserie
Es el tipo de historias que me gustan, en que los personajes demuestren sus sentimientos, revela su creador, José Antonio Machado.
Esta historia salió casi de casualidad. José Antonio Machado, puertomontino de 31 y de profesión barbero, un día imaginó la figura antropomórfica de una humita, esa exquisita preparación a partir de choclos. Le preguntó a un amigo dibujante que la hiciera al estilo de los manga (cómics japoneses). Hasta ahí era una anécdota, pero José Antonio decidió que esa criatura merecía una historia y así armó una trama en que la humita mantenía un triángulo amoroso con un tomate generoso y una azucarera medio depresiva.
Así apareció «Ni tan dulce», un cómic con aire de telenovela que este fin de semana ha sido presentado en el Salón de la Historieta, en el Parque OHiggins, como una prolongación del material que sube en @el.piff en Instagram. En ese espacio iba subiendo capítulos semanales que han terminado por convertirse en un volumen.
¿Cómo es el triángulo amoroso, José Antonio? ¿La humita es poliamorosa?
«Es una historia de desamor porque la humita está enamorada de la azucarera, una coqueta e interesada que comienza a conocer al tomate, un tipo bueno para regalar cosas aunque no tenga una fortuna».
Pobre azucarera.
«Bueno, luego tiene que empezar a asumirse y por eso se vuelve introspectiva, triste. Debe encontrar un sentido a todo lo que le está pasando y tomarse en serio su vida como azucarera».
Le falta la guagua perdida para que sea un culebrón.
«Es el tipo de historias que me gustan, en que los personajes demuestren sus sentimientos. Siempre me ha gustado el dramatismo, he crecido viendo los dramas coreanos».
Machado cuenta que su paso de las barbas al dibujo no ha sido tan sorprendente porque ya en el colegio le atraía mucho trazar figuras en los cuadernos, pero no encontró entonces el camino para hacer de su pasión, un oficio. Hasta ahora.
«A mí me gusta mucho mi ciudad así que los personajes de la historia están en Puerto Montt. En las páginas se ven puntos muy típicos de la zona como la estatua de los enamorados», afirma Machado.
Esta candente pregunta puede dividir a los chilenos que lean la nota: ¿Por qué no elogió la sal para su historia? Es harto más rica la humita con sal y tomate.
«No se me vino a la mente poner sal. Soy del team azúcar y ensalada a la chilena, porque se trata de un complemento perfecto».


