El intenso trabajo de los enviados especiales al desierto

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Alonso Soto y Karl Penhaul informan al mundo sobre el rescate

Periodistas de varios países han llegado al Campamento Esperanza. A uno de ellos le dicen el igualito a Amaro.

«El mundo despertó», dijo el calvo mientras el rubio fue apodado como «Amareto» en honor al ídolo de las noticias de TVN.

Son dos personas de porte respetable y de excelentes modales, bilingües y amantes de su apostolado laboral. El inglés Karl Penhaul y el nicaragüense Alonso Soto son dos de los enviados especiales extranjeros instalados en la mina San José y le ofrecen al universo un par de particularidades.

Con un aire al instructor O'Ryan de «Pelotón», por años ejerciendo el periodismo como freelance en Irak, Afganistán y Haití, y afincado en la actualidad en Colombia, Penhaul llegó a cubrir el milagro de los mineros para CNN.

«Creo que el mundo recién despertó con esta noticia el domingo cuando nos enteramos que esos 33 hombres estaban vivos. Es una historia increíble y no es exclusiva de Chile ni de América Latina, porque tiene valores universales como esto de la increíble supervivencia y la esperanza de las familias. Para mí ha sido muy importante estar acá y me encanta mi trabajo», reflexiona el reportero, una especie de celebridad entre sus pares internacionales.

Además de la cadena estadounidense ABC, un equipo japonés, y medios españoles y argentinos, también destaca Alonso Soto, quien trabaja para la agencia Reuters y a quien algunos ya bautizaron (por su seseo y look) como «Amareto», por su parecido a Amaro Gómez-Pablos.

«Algunas personas de TVN me pusieron así y alguna vez él se me acercó y me dijo ah, tú eres mi gemelo . Fue un momento simpático», cuenta Soto, quien también pitutea para otros medios del orbe.

-Y también tienes un inglés muy bostoniano como Amaro.

-No sé si sea para tanto, me concentro en modular bien y que el despacho sea vea claro. ¿Mi experiencia acá? Ha sido muy emocionante.

 

El sol no lo perdonó

El esforzado bronceado de Sanhueza

Incansable reportero de «Mucho gusto» y sensible comentarista deportivo, Álvaro Sanhueza se declara feliz por su presente profesional. «Ahora caminamos por aguas tranquilas, la gente está mucho mejor; creo que fue una buena oportunidad para probarme en un terreno especial e informamos bien lo que sentían los seres humanos», reflexiona.

El único detalle es que desde que llegó a cubrir la tragedia, su tono de piel comenzó a amorocharse. «Uno: siempre he sido moreno. Dos: el sol siempre me ha llegado de esta manera en verano en Santiago o en vacaciones. Tres: los primeros días no me apliqué bloqueador y me afectó ene», cuenta. Y agrega: «Ahora en la noche me aplico hartas cremas hidratantes porque si no fuese así tendría el rostro destrozado».

-¿A qué hora te levantas?

-Nos despertamos a las 5.45 y a las 7 subimos a la mina. Y con el móvil cinco para las 8 estamos al pie del cañón. Lo bueno es que nunca flaqueamos y tenemos una satisfacción total.

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