Llegó el momento Davagnino es dueño de la clásica voz del programa
Notero de CQC le enrostró que se había dado vuelta la chaqueta. El profesional trató de salir jugando.
La ribera sur del río Mapocho, atrás de la estación, fue el escenario elegido por Aguas Andinas para celebrar la entrada en funcionamiento del colector que promete limpiar el torrente que cruza Santiago de oriente a poniente.
Mapocho Urbano Limpio, emblemático proyecto sanitario, requería de una formalidad proporcional. Por eso invitaron a Sebastián Piñera, por eso las pantallas con el video explicativo, por eso el cóctel y por lo mismo el maestro de ceremonias.
Jaime Davagnino fue el elegido para ocupar su característica voz en realzar el hito. La misma voz que repitió una y otra vez «Llegó el momento», cuando había un nuevo eliminado en el programa «Rojo», de TVN. Y el mismo tono que usó en la franja de la segunda vuelta presidencial para cantar en el clip «No da lo mismo», ese que prefería a Frei antes que Piñera. «Soñar felicidad que comprar felicidad», decía Davagnino en esa campaña.
Las vueltas de la vida lo pusieron ayer frente a quien él no quería en La Moneda.
De corbata y terno, el locutor echó mano a su profesionalismo y cuidada dicción para cumplir con el pituto. Primero presentó a Joaquín Villarino, presidente de la sanitaria. La mala suerte brotó justo cuando Davagnino debía darle la palabra a Piñera: los parlantes quedaron en silencio. Apareció un sonidista, apretó el pitutito del micrófono, ese que pasa de on a off y viceversa, pero no hubo caso.
«Operado de la Ley de Murphy, agradezco mis palabras y dejo con ustedes al Presidente de la República», intervino Villarino, de vuelta al estrado para salir del paso y darle fluidez a la ceremonia.
Davagnino retomó su vozarrón para anticipar el corte de cinta e invitar al cóctel. Se produjo la estampida de invitados y el animador se borró.
La escena continuó en el aparcadero posterior de la Estación Mapocho. El locutor freísta fue interceptado por Iván Guerrero, de CQC, quien le enrostró la manera en que se había dado, supuestamente, vuelta la chaqueta. «Es trabajo», le respondió Davagnino mientras caminaba presuroso hasta su auto. Y emplazó a su interlocutor: «¿Tú no tienes hijos, todavía?». El chascón retrucó: «Sí, tengo uno». El comunicador siguió su argumento: «Bueno, yo tengo tres». El odioso de Guerrero siguió: «Hay que estar con Dios y con el diablo». Davagnino, siempre a la defensiva, concluyó antes de irse: «No sé tú, yo no».
-El Pánzer dice que no está presionado por Piñera
José Miguel Insulza subió al segundo piso donde tantas veces estuvo en reuniones cuando era uno de los principales regentes de La Moneda. Ayer, de visita, fue recibido por Piñera en su calidad de secretario general de la OEA. «De parte del Presidente no he recibido ninguna presión. Sería un poquito raro que use una tribuna internacional para criticar al gobierno. Eso no lo voy a hacer». Sobre un mensaje a la Concertación: «El juicio de la historia será muy bondadoso con nosotros, qué duda cabe».
5 años le quedan a José Miguel Insulza como titular de la OEA.
-Noche movida
Carola Plaza contó su drama en Huechuraba
Sebastián Piñera informó que el Día del Joven Combatiente no arrojó ni muertos ni heridos, y que la jornada estuvo tranquila. La alcaldesa de Huechuraba, Carolina Plaza, acudió a La Moneda para desmentir el dato oficial. «Traigo imágenes de jóvenes con armamento que atacaron a carabineros», mencionó la jefa comunal. Y agregó que sí hubo un lesionado. «Accidentalmente, a un funcionario le llegó un perdigón en un dedo», precisó.


