Cracks se lucen como referentes del estilo urbano fuera del campo
Experto aclara que los looks del astro argentino son los más sencillos de conseguir en Chile.
En cada Mundial, los futbolistas también imponen estilo. Los looks de figuras como Lionel Messi, Lamine Yamal o Jude Bellingham hoy se viralizan rápidamente en redes, convirtiendo sus outfits de entrenamiento y concentración en tendencias que millones de fanáticos buscan replicar fuera de la cancha.
El diseñador de vestuario Jorge González, docente de la Escuela de Diseño Duoc UC, cuenta que en Chile se pueden encontrar conjuntos deportivos inspirados en futbolistas de élite, aunque no siempre es sencillo acceder exactamente a las mismas prendas. «Lo más accesible son camisetas oficiales, prendas de entrenamiento, buzos, chaquetas tipo tracksuit (parte superior del conjunto) y pantalones deportivos. Lo más difícil son ediciones player versión (versión del jugador), camisetas match issue, ropa personalizada con parche y número oficial o piezas de lifestyle usadas en viajes y concentraciones», precisa.
Viejos cracks
Los productos asociados a Lionel Messi, aclara González, son los más fáciles de conseguir en el mercado local, dado que Adidas vende directamente artículos del Inter Miami vinculados al 10 argentino a través de su plataforma oficial. González estima que un outfit urbano inspirado en el jugador, que incluya camiseta, pantalón de entrenamiento Adidas y una chaqueta de la misma marca, puede costar entre $135.000 y $235.000.
Lejos no anda: según datos de la marca, las zapatillas Handball Spezial cuestan $99.990; el pantalón deportivo Originals Argentina, $69.990; la chaqueta Bómber Premium Essentials, $129.990. En total, replicar el look que luce Messi en la imagen sale cerca de $299.970 en Chile.
Cristiano Ronaldo, en tanto, también despliega una oferta relevante en Chile a través de Nike y Puma. «En Chile hay camisetas de Portugal/Ronaldo en retailers como Ripley y también modelos Puma. El rango va desde $54.990 para camiseta de Portugal en el retail hasta $109.990 para la camiseta Puma versión jugador», detalla González, quien advierte sobre la proliferación de productos falsificados de CR7 en plataformas de comercio electrónico: «Hay que tener cuidado con camisetas Ronaldo 7 muy baratas en marketplaces: muchas pueden ser réplicas no oficiales».
Nueva generación
Más complejo es el caso de Lamine Yamal. Si bien en Chile es posible adquirir ropa oficial del FC Barcelona a través de Nike, conseguir la camiseta exacta del joven español con nombre y dorsal oficial depende de la disponibilidad de stock, opciones de personalización o importaciones específicas. «Nike Chile vende productos de fútbol y camisetas oficiales de clubes como Atlético Madrid y accesorios del Barcelona, pero no siempre aparece disponible la camiseta específica de Yamal», aclara González. «Él se ha vuelto uno de los nombres más demandados en camisetas del Barcelona, lo que explica que los precios y la disponibilidad cambien rápido».
En términos de seguridad y confianza para los consumidores, González recomienda privilegiar canales oficiales y grandes tiendas del retail. Entre ellos menciona Adidas.cl (productos vinculados a Messi, Inter Miami y la selección argentina, además de pantalones y chaquetas de entrenamiento), Nike Chile (artículos relacionados con Barcelona, selecciones nacionales y ropa deportiva Dri-Fit), Puma Chile (indumentaria de Portugal y versiones de jugador) y cadenas como Falabella, Ripley, Paris y Sparta, donde se venden camisetas oficiales, buzos y chaquetas deportivas.
Sicología del consumo
Más allá del gusto por el fútbol, el interés por vestir como las grandes figuras de un Mundial responde a mecanismos ampliamente estudiados por el marketing y la sicología del consumidor. Así lo plantea Luciana de Araujo, directora del magíster en Marketing de la Universidad Mayor, quien explica que la demanda por los outfits de los futbolistas combina factores emocionales, sociales y sicológicos.
Uno de los principales motores es el denominado FOMO (Fear of Missing Out), concepto que describe el temor a quedarse fuera de una tendencia o experiencia, lo que se intensifica cuando los productos tienen disponibilidad limitada: «Eso genera agotamiento de stock y una ansiedad de pérdida. El consumidor compra impulsivamente para no quedarse fuera. La escasez artificial aumenta valor percibido y crea mercado de reventa». Destaca también el peso de la identidad grupal y el llamado «tribalismo de consumo», donde las prendas dejan de ser simples artículos deportivos para transformarse en símbolos de pertenencia. «Las camisetas o los looks funcionan como símbolos de pertenencia a un grupo social», explica.
A su juicio, el éxito comercial de estas colecciones se explica porque las marcas construyen una propuesta que va mucho más allá del producto físico. «Adidas, Nike o Puma no venden tela: venden pertenencia, éxito transferido y exclusividad. El consumidor no compra por necesidad funcional, sino por satisfacción sicológica de identificación grupal. Por eso una camiseta de $90.000 se vende en minutos, mientras ropa deportiva sin jugador cuesta $10.000 y no genera demanda».



