Bárbara Hernández cruzó el canal de Tsugaru, en Japón, en casi doce horas de nado
La Sirena de Hielo chilena completó la última etapa de su gran desafío de los Siete Mares, que partió hace ocho años en el Canal de la Mancha.
Bárbara Hernández reconoce que salió a las 4 de la mañana desde su hotel en Aomori, Japón, hacia el cabo Tappi, donde se embarcó rumbo al estrecho Tsugaru, echa un atado de nervios. «Por todo lo que significó el intento fallido del año pasado. Es una presión y miedo a no poder terminarlo, porque las condiciones estaban súper rudas y complejas», dijo.
Pero esta vez sí lo logró. El cruce le tomó «más de 11 horas con 30 minutos», contó la nadadora, con lo que completó el séptimo de los siete canales del desafío de los siete mares, y se convirtió en la primera sudamericana en completar el reto, que incluye los nados más complejos alrededor del mundo.
«Fue el nado más complejo de todos. Siempre nos preparamos y pensamos que Japón iba a ser un nado cálido, porque el año pasado tenía hasta 25°C la temperatura del agua. Pero esta vez me encontré con un mar de 15 grados, entonces era bastante frío para nadar», declaró la «Sirena del hielo», como se le conoce a Bárbara Hernández, tras salir de las frías aguas del canal Tsugaru.
«Fue súper difícil, en algún minuto pensé que me podían sacar del agua porque teníamos mucha corriente, muchas olas. El mar me fue golpeando la espalda todo el rato y tuve miedo de no terminar, de que me sacaran. Una corriente que jamás se entendió con el viento me tuvo peleando esa llegada por casi 12 horas», explicó la deportista.
«Aparte de la hipotermia que iba sintiendo. Las aguas cambiaron de temperatura y terminé a 15°C, con frío de tanto tragar agua de mar y respirando cada cinco, siete o hasta nueve brazadas. Estos maratones acuáticos deben ser sin el uso del traje neopreno y sin ningún tipo de asistencia más que la hidratación que me lanzaban cada 30 o 40 minutos», añadió Bárbara.
«Ocho años de mi vida nos tomaron estos 7 mares. Estrecho de Tsugaru, no fuiste fácil ni amigable, no somos amigos pero gracias mil gracias por darme la oportunidad que tanto esperamos», resumió la nadadora en su Instagram (@barbarehlla_h) este viernes.
Por último, Hernández le agradeció a su pareja, Jorge Villalobos, con quien se comprometió en mayo, cuando él le pidió matrimonio durante su entrenamiento en la Laguna del Inca. «Mi compañero desde el cruce en el Canal de la Mancha hasta ahora, son más de 12 años en estas distintas travesías», le dedicó.
«Agradezco profundamente al equipo que me acompañó en esta oportunidad y que me asistió. Nora Toledano, que es mi entrenadora y una gran nadadora mexicana, la poseedora de ser la primera latinoamericana en completar estos siete mares, entonces es un tremendo orgullo tenerla dentro del equipo. Y también por supuesto a Luiggi, que fue nuestro amigo japonés que estuvo con nosotros durante toda esta travesía y durante todos estos días preparativos. Nos ayudó muchísimo el idioma», finalizó la flamante primera nadadora sudamericana en completar el reto de los siete mares.


