Barbara Oakley suma más de 5 millones de alumnos en su curso online sobre técnicas para estudiar mejor
La gente ama aprender, aseguró ante los alumnos de la Facultad de Economía en la USS.
‘De niña era terrible para las matemáticas y ciencias', reconoce Barbara Oakley, profesora de Ingeniería de la U. de Oakland, Estados Unidos, e instructora del curso ‘Aprendiendo a aprender', que con cinco millones de inscritos en todo el mundo es el más popular de la plataforma online Coursera.
Su opción siempre fue ser lingüista; recién después de varios años -tras ingresar al ejérito estadounidense, aprender ruso, llegar a capitana y trabajar en comunicaciones en distintos países- decidió estudiar ingeniería.
El cambio de chip lo hizo modificando su forma de aprender, para dejar atrás el miedo a las disciplinas científicas. La decisión la llevó también a investigar sobre los mecanismos del aprendizaje y los métodos más efectivos para adquirir conocimiento, un camino que hoy la tiene como referente mundial en neurociencia y prácticas educativas.
‘La gente ama aprender', comenta la investigadora, quien vino al país para exponer en el encuentro ‘Mentes que inspiran: innovar para aprender', organizado por la Universidad San Sebastián junto a i-ED Educación Digital, representante de Coursera en Chile.
Su curso tiene 5 millones de inscritos ¿por qué hay tanto interés en cómo aprender?
‘Hasta ahora no había una manera fácil para saber qué está ocurriendo dentro de tu cabeza, cuál es la neurociencia detrás del aprendizaje y cuáles son las claves para poder hacerlo bien. Los cursos que existen, en institutos o universidades, son demasiados extensos y no incluyen la neurociencia. Lo que hicimos fue darlo vuelta, incluimos la neurociencia, pero de una manera muy simple, para que las personas sepan qué es lo más eficiente para aprender'.
Usted misma hizo un cambio, para estudiar Ingeniería.
‘Cuando tenía 26 años acababa de salir del ejército y me di cuenta de que los trabajos no estaban abiertos para mí, porque no tenía un trasfondo técnico. Quise hacer un cambio y empecé con el nivel más bajo, con álgebra de nivelación. No fue fácil, pero lo logré: me sorprendo de ser ahora una profesora destacada de ciencias y de matemáticas. Sé que habría sido más sencillo si hubiera sabido lo que conozco ahora sobre neurociencia'.
En su curso recomienda el método Pomodoro, en qué consiste?
‘Es una técnica muy simple, pero la vamos a hacer más poderosa. Lo primero es eliminar todas las distracciones, incluyendo los pops ups del PC o del celular. Luego, uno va a estudiar de manera muy dirigida, con mucha concentración, por 25 minutos. Si en algún momento sientes que tu atención se desvía a otra parte, no es problema; hay que volver a dirigirla a la tarea que estábamos haciendo'.
¿Qué sigue?
‘Al terminar los 25 minutos de concentración vamos a hacer dos cosas: la primera, vamos a pasar dos a tres minutos recordando lo aprendido. Luego, otros dos a tres minutos sin hacer nada, quizás hacerse un té o algo por el estilo. Lo más importante es que no hay que recoger el celular: es necesario darle al cerebro un espacio de relajamiento para que pueda consolidar. Durante este período el cerebro puso marcadores, y durante el proceso de descansar los puede consolidar'.
¿Qué beneficios tiene la inteligencia artificial en el aprendizaje?
‘No podemos pensar críticamente si no tenemos conocimiento previo. Si pregunto cuánto es 10 por 10, y la IA me responde 1.000, si no tengo conocimiento previo de las tablas de multiplicar puedo asumir que es una información correcta. Esto puede ser más serio en otros casos, pensemos en una enfermera que le pregunta a la IA: una respuesta equivocada podría matar a un paciente. Sin embargo, la IA nos puede ayudar en muchas cosas. Por ejemplo, podemos subir un paper y pedirle que nos haga flash cards (tarjetas de aprendizaje) para entenderlo mejor, o pedirle una metáfora para aprender conceptos complejos. Los beneficios son muchos, pero también hay un peligro grande, no podemos depender de ella. Me gusta usar el dicho ‘la IA muestra, pero solo yo sé».
Microcredenciales
La charla se enmarcó en un convenio que permite a los alumnos de la Facultad de Economía y Negocios USS tomar cursos online. ‘Hicimos una alianza estratégica, con 1.500 licencias, para que todos nuestros estudiantes de pregrado puedan acceder a más de 7.000 cursos disponibles, especialmente de tecnología, transformación digital, big data', señala el decano Alejandro Weber.
Gilbert Leiva, gerente general de i-ED Educación Digital, destaca las ventajas de los cursos: ‘Algo que se está usando mucho en los países desarrollados son las microcredenciales, que son certificaciones que entregan un extra, con temas coyunturales, de lo que se estudia hoy. Está la oportunidad de entregarle al alumno lo que específicamente requiere, y que lo va a hacer distinto a cualquier otro candidato a la hora de buscar trabajo', asegura.
‘No podemos pensar críticamente si no tenemos conocimiento previo' Barbara Oakley


