El reencuentro de Arenita con su familia en Chile: «Hace más de ocho años que no hablaba con mi mamá»

Fecha:

La concursante de El internado está viviendo momentos emotivos con los suyos

Hace cuatro años que Natalia «Arenita» Rodríguez no venía a Chile. La participante de «El internado» (Mega) aterrizó en Santiago esta semana junto a su hija, Luisa (2), y su marido, el danés Jens Bach, tras un viaje que se extendió por 22 horas. En el aeropuerto la esperaron varios de su clan y el centro de atención fue la pequeña, pues esta fue la primera vez que la conocieron en persona. «Ha sido muy emotivo y súper especial el reencuentro. Mi hija recién está procesando todo, asimilando que tiene abuelos y familia en Chile, pero como es tan amorosa, se da fácilmente con las personas», relata la comunicadora que se hizo conocida cuando era una adolescente en «Yingo».
Esta visita también marca, en particular, el reencuentro de Arenita con su mamá, Lorena. «Mis papás no pueden creer que la adolescente rebelde se convirtió en madre, jajajá. Hace más de ocho años que con mi mamá no nos veíamos ni hablábamos. Tuvimos una pelea tonta y a mí se me ocurrió bloquearla y no hablarle más. Eso fue antes de que me viniera a Dinamarca. Pero después de que me convertí en mamá, fui entendiendo muchas cosas, siendo más compasiva, no juzgando, y en el encierro del reality tuve tiempo para pensar cosas que no había dimensionado tanto.
Ahí decidí que cuando terminaran las grabaciones de El internado iba a ir a Chile y retomar el contacto. Y así fue.
Por supuesto que mi mamá estaba al tanto de mi vida porque mi tía le mandaba fotos. Cuando hablamos en el aeropuerto (con su mamá), fue como si nada hubiera cambiado entre nosotras».
¿Espera tener una conversación con su madre sobre lo que las distanció?
«Probablemente lo hagamos. Pero como recién llegamos, no se ha dado la oportunidad y nos vamos a ver en los próximos días. Ahora puedo entender por qué mi mamá muchas veces estaba de mal humor. Y claro, cuando eres madre, a veces no tienes tiempo para bañarte ni para comer a tus horas, estás sobreestimulada y cansada después de trabajar tanto. Ahora la entiendo totalmente y no la juzgo».
Otro momento especial para Arenita y su familia fue volver a caminar por el barrio donde vivió en Chile antes de radicarse en el extranjero. «Pasamos por la calle La Gloria. Ahí viví con mi pareja y después nos mudamos a Dinamarca. Hicimos todo ese recorrido caminando y también fuimos a saludar al conserje del edificio donde vivimos. Él me reconoció, vio a mi hija y se emocionó. Ha sido muy emotivo pasearme por las mismas calles que me paseaba antes, pero ahora con mi hija, y decirle que aquí en Chile hace calor porque allá, antes de nuestro viaje, estaba con nieve por todas partes. Luisa me dijo que le gustó Chile porque hace calor y puede usar vestido», cuenta Arenita.
En las pocas horas que lleva en Santiago, Natalia y su familia ya comieron sushi y completo italiano. Ambos platos fueron aprobados por su hija. «La acostumbramos a comer de todo menos dulces. De vez en cuando come un heladito», detalla. El plan continuará dando un paseo por el sur junto a su padre y luego estarán con otra parte de la familia en una cabaña en Santiago.
Jens Bach vivió cinco años en Chile antes de retornar a su país con su entonces pareja: «Es mágico estar en Chile. Aquí me formé y viví desde mis 24 hasta los 29 años. Estar acá es volver a mi juventud y puedo mostrarle a mi hija mi pasado y su familia chilena. Aún siento que este es mi lugar, al igual que Dinamarca», asegura.
 
Convivencia en TV
Durante su participación en «El internado», Arenita tuvo desencuentros con Rodrigo «Otakin» Fernández. «Cuando me fui del reality, pensé que las cosas habían quedado bien entre nosotros porque le pedí disculpas como tres veces porque igual fui media pesada con él. No entiendo mucho su parada. Sé que nunca vamos a ser amigos, no tengo esa intención y él tampoco claramente», explica.
¿Se arrepiente de algo que le dijo a Otakin?

«Una vez tuve que hacerle un masaje y dije que iba a tener que trabajar el doble. Eso no debería haberlo dicho, no debí dármelas de graciosa y tirar una talla que no le cayó bien a él. Lo otro, eso de que yo le dije asqueroso, él lo malinterpretó. Usé esa palabra por algunas actitudes de él que no fueron de mi agrado. Yo fui a hacer un personaje, siempre fui confrontacional y eso le cayó bien a algunos y a otros no. Siempre fui muy leal con mi gente y me enfoqué en la competencia».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...