Ministros y el Presidente se desataron cantando y bailando
Hasta rutina de humor hubo en Palacio.Piñera invitó a su gente para agradecer la paciencia.
Tal vez solo en un sueño habría sido posible la imagen de todos los ministros cantando, tirando chistes o bailando al son de un sesentero rock and roll. En un sueño o en una pesadilla. Pero no, fue real. Ocurrió la noche del martes, por iniciativa del Presidente Sebastián Piñera, quien invitó a todos sus ministros y cónyuges a una distendida cena.
La idea del mandatario era agradecer a sus colaboradores por todo el sacrificio desplegado en los primeros seis meses de gobierno. Llegaron todos, salvo el hombre de Cultura, Luciano Cruz-Coke. Y todos también mostraron que, además de ser ministros, tiene otras muchas gracias. A saber:
Joaquín Lavín cantó»Caramelo de menta». La ministra de Vivienda, Magdalena Matte, se lució con un rock and roll de aquellos. Carolina Schmidt, del Sernam, se unió a Ricardo Rainieri (Energía), la asesora María Luisa Brahm y María Ignacia Benítez (Medio Ambiente) para cantar «una canción muy larga cuyo nombre no recuerdo», dice Schmidt. El ministro Rodrigo Hinzpeter, mientras, preparó una rutina de chistes mejor que las de Los Indolatinos.
Felipe Kast, titular del Mideplan, recuerda el episodio: «No, no nos reímos por compromiso con Hinzpeter. Él tiene un enorme sentido del humor. El ambiente estuvo muy bueno, distendido. Golborne, por ejemplo, cantó varias canciones. Yo bailé (salsa), que es uno de los pocos talentos que tengo».
-Dicen que fue ovacionado, que bailó muy bien.
-La ovacionada fue mi mujer, que le pega más. Yo acompaño y trato de no hacer el loco. En realidad, igual me defiendo.
La celebración terminó poco antes de la medianoche y cada ministro se fue a casa con una especie de anuario escolar donde aparecían fotos de ellos, los regalos útiles, sus mejores amigos y la frases típicas. Todo para sacar carcajadas en los festejados. Camila Merino, de Trabajo, fue una de las que más gozó con el obsequio. A Piñera también le tocó lo suyo (ver recuadro).
-Ministro Kast, ¿se va a repetir el merequetengue?
-Ojalá que sí, fue muy agradable en verdad.
-¿Qué comieron?
-Buena pregunta. No me acuerdo.
-Chuta. Lo pasó tan bien que ya no se acuerda.
-Te prometo que no me acuerdo. Qué pajarón.
-Un regalo para cansar al hombre
Trotadora para PiñeraAparte de tirar la talla y pasarlo bomba en Palacio, la reunión de la noche del martes tuvo un momento de corte navideño. Los ministros hicieron una vaca entre todos para juntar el dinero que les permitiera llegar con un regalo para el mandatario. La idea era manifestar el afecto que sienten por él y, a la vez, jugarle una inocente broma. Por eso, con una cuota de 75 mil pesos per cápita, los jefes de cartera entregaron a Piñera una trotadora, para que aproveche su tiempo libre haciendo ejercicios. En una de esas se cansa, lo columpiaron.
-«No sé tú» Morandé
«Es un gran cantante», dice el ministro Kast. Se refiere a su colega de Transportes, Felipe Morandé, quien se despachó una sentida interpretación de «No sé tú», clásico de Luis Miguel. De hecho, si usted mira bien (sin pestañear unos minutos), algo se parecen.
-«Buddy» Moreno
La mandamás de Trabajo, Camila Merino, se lanzó a un dueto con el canciller Alfredo Moreno (en la foto), para animar la jornada con el clásico «Tu cariño se me va». A diferencia del caso de Morandé, en la dupla Moreno-Merino no hubo calidad vocal, dicen


