Aguantó insultos, escupitajos y golpes en marcha de la CUT
No creo que sean trabajadores, dijo la ex vocera de Bachelet, que tuvo que aguantar 20 minutos de terror.
Fueron veinte eternos minutos los que Carolina Tohá tuvo que soportar caminando por la Alameda. La ex vocera del gobierno de Michelle Bachelet había llegado a sumarse a la marcha de la CUT por el Día del Trabajador y tan tranquila iba que incluso asistía acompañada por su pequeña hija.
Pero el camino terminó desencajándole el rostro a la llamada «Mujer de hielo». Eran varios los enfervorizados trabajadores que no querían ver ni de cerca a un político de la Concertación, alegando que ahora volvían a buscar el apoyo de los trabajadores cuando no hicieron nada por ellos mientras tuvieron el poder. Así se podría traducir lo que decían en términos más elegantes. Porque Tohá tuvo que soportar una sarta de insultos, dichos de «traidora», «sinvergüenza» y un coreado «que se vaya».
Carolina intentaba ignorar la hostilidad y continuaba caminando junto a su hija. Pero las cuadras que restaban para concluir la marcha se transformaron en un martirio. Hasta un líquido extraño, palos de bandera y papeles varios le tiraron en la cabeza. Más encima, tras recomponerse del golpe, Carolina perdió la mano de su hija y comenzó a preguntar desesperada por ella. La pequeña estaba unos metros más adelante.
Tal vez, pensado que lo peor había pasado, Tohá siguió caminando.
-¿Carolina, qué pasó?
-Que lo expliquen ellos, no puedo decir nada. No sé qué fue lo que me tiraron, espero que haya sido agua.
-¿Esperabas esta reacción de los trabajadores?
-No creo que sean trabajadores realmente, son jóvenes, me da la impresión.
Y Carolina continuó andando hacia el escenario. Pero los detractores no se calmaron. Un joven le lanzó monedas en la cara. «Lo hice porque lo único que hacen es vender al pueblo», se justificó. También aparecieron defensores de Tohá. «Ella no tiene la culpa, el enemigo es otro», exclamaban, desesperados. Pero los gritos no concluían. Escupitajos comenzaron a volar; una mujer le decía «Carolina, yo antes me quemaba las manos por ti», y otra le lanzó un puñado de monedas con fuerza. «Porque es una vendida», alegó.
Carolina aguantaba la ira y buscaba explicaciones. «Uno de los valores que siempre ha tenido el movimiento de los trabadores es expresarse unidos y con respeto, una pena lo de hoy», lamentó. Tras llegar al escenario central de la CUT, Tohá no dio más y se retiró de inmediato con lágrimas en sus ojos.
En ese mismo sector estaba el senador Fulvio Rossi, marido de Tohá y el hombre del que tuvo un mediático distanciamiento tras pelear por las candidaturas a las presidencias de sus partidos. Fulvio también había soportado algunos improperios a su llegada y que le dijeran «¿Te dieron permiso para venir?», pero sólo por un minuto.
Tras el discurso de Arturo Martínez, Fulvio dijo no estar enterado de lo que le había ocurrido a su ex y lamentó políticamente el hecho. «No corresponde expresar así el descontento. Voy a averiguar qué pasó», prometió.
-Ellos también la sufrieron
Otros miembros de la Concertación presentes en la marcha de la CUT también la vieron peluda. Entre ellos los senadores socialistas Fulvio Rossi y Juan Pablo Letelier, a los que la gente, igual que a Carolina, les tiró monedas y profirió insultos. Incluso, el diputado PPD Marco Antonio Núñez recibió hasta una buena chuleta en el trasero. «Siempre hay gente que equivoca el objetivo», respondió Letelier en referencia a quienes lo insultaban.
-8.000 manifestantes llegaron, según la estimación de carabineros. Los detenidos por desórdenes sumaron 76.
La pequeña hija de Carola no entendía nada.
La actriz Mariana Derderián apareció en el día del trabajador
Hasta «Floribella» llegó a la marcha de la CUT
«Traje mi limoncito», confidenció la chiquilla, que andaba como reportera de un programa de TV.
Atenta, entre la multitud, una chiquilla rubia seguía con atención el discurso de Arturo Martínez, el presidente de la CUT, y observaba muy concentrada las reacciones del público. De pronto, una cámara la seguía y la rubia no se hacía problemas para cruzar una reja, sumándose así a un grupo de trabajadoras que comenzaron a narrarle sus penas laborales.
Ahí reconocieron que la muchacha en cuestión era la actriz Mariana Derderián, la misma chiquilla que saltó a la fama cuando protagonizó la teleserie «Floribella» y que hasta las hizo de «Mi Bella Genio».
«Estoy haciendo una nota para el programa La Liga (de Mega). Un seguimiento a Cristián Cuevas (dirigente sindical), marchando, detrás del lienzo, participando y escuchando lo que la gente quiere decir», explicó Mariana, quien por primera vez acudía a la marcha, pero que llegó bien aperada para afrontar las clásicas escaramuzas que se dan tras la concentración. «Ando con mi limoncito en el bolsillo», exhibió, ya adiestrada en las artes para combatir el efecto de las lacrimógenas.
Minutos más tarde, el limoncito aquel tuvo que salir del bolsillo de Mariana, cuando el temido «zorrillo» se paseó por la Alameda. «Tuve que usarlo, pero no terminé mojada, nos escondimos tras un quiosquito. Me salvé del agua», relató la actriz tras sobrevivir a la marcha.
-¿Y cómo resultó la experiencia?
-Es impresionante la energía que hay, bonito, ver a la gente peleando por cosas, reclamos de todo, salud, educación, las reformas laborales, es una cosa de nunca acabar. Pero creo que terminó sin mucha violencia, no fue tan terrible, creo que menos que otros años. Siento que fue bastante positivo, finalmente.
-¿Te conmovió?
-Me conmovió sobre todo ver a los abuelitos marchando, con la esperanza que tienen, de que se dé un cambio. Pelean y luchan por sus ideales.
Pero también prometió paro, ojo
Arturo Martínez hizo chistes
Tras un fondo rojo, Arturo Martínez comenzó a proferir un combativo discurso como presidente de la Central Unitaria de Trabajadores. Pero el hombre también chacoteó.
En el lado serio, clamó por un bono igual al sueldo mínimo para todos los chilenos que sufrieron el terremoto. También anunció que si los planes de flexibilidad laboral del Gobierno cruzaban el túnel hacia Valparaíso, «el paro indefinido está convocado».
Luego sonaron unos disparos y Martínez bromeó. «No se asusten compañeros, son petardos, el año nuevo ha llegado», dijo con humor. Luego reclamó contra las Isapres y citó a sus camaradas para decir que «Fonasa también vale callampa, como dicen los compañeros».
Cuando más aplausos sacó fue al burlarse de los dichos de Piñera, sobre que los santos y los muertos son los únicos que no tienen conflictos de intereses. «Los muertos y los santos no tienen líneas aéreas», dijo, generando cánticos nada amables para el Presidente de Chile.


