Director Andrés Rodríguez dice que regalarán mentitas
Además de toser, ahora las personas más encima se van a atorar con una pastilla, opina Mary Rose McGill.
En una oportunidad era tanta la gente tosiendo en medio de un concierto, en el Teatro Municipal, que el pianista Alfredo Perl dejó de tocar y pidió silencio.
Los ataques de tos generalizados se vienen repitiendo desde hace tiempo -decenas de personas se han quejado a través de los diarios-, por lo que en el Municipal decidieron hacer algo: entregar una pastilla de menta o un dulce a los asistentes para que se les alivie y despeje la garganta.
Si bien recién están analizando cómo llevar a cabo el plan, el director del recinto, Andrés Rodríguez, confirmó a «El Mercurio» la idea, la que se debería implementar próximamente.
El problema es que manipular el envoltorio de un dulce genera un ruido aún más desagradable que el que puede provocar un ataque de tos en medio del espectáculo. Por lo que la elección de la pastilla es clave.
El mercado ofrece algunas soluciones, como los clásicos Halls, envueltos individualmente en un papel, o las Mentitas, que vienen en pequeños paquetes de dos unidades. También están los antiguos bastones Viena, unos dulces alargados con relleno y con envoltorio de papel.
A Mary Rose McGill, asidua al Teatro Municipal, la idea le parece «simpática, amorosa», pero cree que la solución es otra. «Lo importante no son los caramelos, sino que la gente que está enferma no vaya al teatro. Además de toser, más encima ahora se van a atorar con una pastilla», asegura la gestora cultural, quien siempre mete unas pastillas Ricola a su cartera cuando va a un espectáculo.
El crítico de ópera Mario Córdova asiste a una decena de espectáculos al mes y está harto de los ruidos. «La tos es una cosa, pero también están a los que les suena el celular o se aburren y se ponen a mandar mensajes. Igual me parece una buena idea entregar pastillas, pero que no se transforme en que la gente haga una cola por un dulce gratis», pide.


