No a todos les gustan: Jacob & Co. se distingue por su diseño recargado y piedras preciosas
A diferencia de la relojería suiza tradicional, sus piezas se devalúan más rápido.
La relación entre Cristiano Ronaldo y Jacob & Co. partió hace más de 20 años, cuando el portugués todavía era una promesa en el Sporting de Lisboa (aquí se puede ver su colección https://goo.su/toOr). La marca neoyorquina, fundada por el joyero Jacob Arabo, venía de hacerle joyas a raperos y celebridades norteamericanas y desde ahí saltó a los relojes de ultralujo.
Martín «Highlife» Videla, arquitecto y creador de contenido sobre moda, lleva tiempo siguiendo esa sociedad: «Es una de las relaciones de marketing más sólidas del mundo del lujo. Llevan 20 años juntos. Fue apostar por un joven CR7 y le dieron al clavo, al parecer».
Jacob & Co. no compite en el mismo terreno que Rolex, Audemars Piguet (AP) o Patek Philippe, casas asociadas a la tradición relojera y al valor de reventa de sus modelos. Su negocio está en las piedras preciosas, los diseños llamativos y precios que van desde miles hasta millones de dólares.
Alfredo García, fundador de DandoLaHora.cl, sigue de cerca a esta marca mirándola desde la relojería tradicional. «Son relojes mucho más ligados al mundo de la moda que al de la relojería», aclara. Entre los puristas, advierte, Jacob & Co. genera ruido porque buena parte de su precio está asociado al nombre y a las piedras, y porque la firma externaliza parte de la producción. «En general, no coincide tanto el valor con lo que tú estás recibiendo», opina el también creador del canal de YouTube «Dando la Hora por Alfredo».
Eso se nota en la reventa: quien compra un reloj suizo tradicional suele buscar una pieza que mantendrá o subirá de precio con los años; los Jacob & Co. están entre los que más se devalúan, según García. «Algunos buscan un reloj como una inversión para toda la vida, algo que les sirva para siempre, que puedan mantener y cuidar; otros buscan impresionar a los demás. Son cosas que realmente no tienen mucho que ver la una con la otra».
Videla apunta en la misma dirección: «Jacob and Co. son relojes sumamente ostentosos, de esfera grande y priorizan esta estética de la notoriedad: cero sobrio. A diferencia de AP o Rolex, son relojes que en general se deprecian, no necesariamente son una inversión».
Su catálogo
Arabo partió con una joyería en Nueva York y entendió antes que muchos el valor de aparecer en fotos y redes sociales. Primero se movió en el circuito de los raperos; después llegaron los deportistas y las figuras globales, con CR7 a la cabeza. «Cristiano Ronaldo ha sido muy bueno en sacarle provecho a su situación de influencer, además de deportista. Por lo mismo, puede hacer contratos millonarios con estas marcas: cualquier reloj que use Cristiano Ronaldo, por muy mala relación precio-calidad que tenga, se va a vender», plantea García.
El portugués ha lucido varios Jacob & Co. hechos especialmente para él. Uno de los más conocidos es el Bugatti Chiron Tourbillon CR7 Edition, cuya esfera reproduce en miniatura el motor del auto del mismo nombre y deja la maquinaria a la vista; en la parte trasera lleva grabado el logo CR7. Otro es el Twin Turbo Furious Baguette, avaluado en 1,3 millones de dólares y con solo 18 ejemplares en el mundo: caja grande, doble tourbillon y diamantes baguette por todos lados.
Tras ganar la UEFA Nations League con Portugal frente a España, Ronaldo encargó a Jacob & Co. 35 relojes personalizados para sus compañeros de selección y el cuerpo técnico. Cada pieza llevaba el escudo de Portugal, el trofeo grabado, la leyenda «2025 Champions» y el nombre y número de cada jugador. Hubo una extra con el nombre de Diogo Jota, parte del plantel campeón, quien murió en un accidente de auto: Ronaldo se la envió a su familia.
Esta semana, eso sí, CR7 llamó la atención con otra marca. En una foto publicada en Instagram apareció con polera roja, brazos cruzados y la frase: «Comienza la misión Mundial». El mensaje apuntaba a la preparación de Portugal, pero los fanáticos de los relojes se fijaron en su muñeca izquierda: un Rolex Cosmograph Daytona Rainbow, referencia 116508. Tiene caja de oro amarillo de 18 quilates, bisel con 36 zafiros baguette en degradé y esfera de nácar natural con ocho diamantes como índices. Su valor se estima entre 400.000 y 500.000 euros, cerca de 500 millones de pesos chilenos.
Más sobrios
No todos los futbolistas se mueven en el mismo registro de Cristiano Ronaldo. Lionel Messi suele aparecer con piezas de Patek Philippe, Audemars Piguet y Rolex, muchas veces más limpias y clásicas. Kylian Mbappé ha usado Hublot de línea deportiva, pero menos cargados de piedras. Harry Kane y Jude Bellingham también se acercan más al lujo tradicional: esferas simples, acero, oro blanco y modelos reconocibles antes que relojes diseñados para encandilar.


