El último WhatsApp del trabajador que recibió $165.398.851 por error y no los devolvió

Fecha:

Primer Juzgado de Garantía de Santiago lo absolvió en proceso por hurto de hallazgo

Si las personas se aprovechan de los errores ajenos, se erosiona la confianza enlas relaciones humanas y comerciales, dice el abogado Neftalí Carabantes.

Hace tres años una lluvia de números apareció ante los ojos de Óscar, quien hasta esa época era uno de los encargados de preparar los pedidos del Consorcio Industrial de Alimentos (CIAL), al que pertenecen las marcas La Preferida, San Jorge y Winter. Eran exactos $165.398.851 que el área de Recursos Humanos de la compañía depositó en su cuenta corriente, por error.

Tras una larga investigación, iniciada en tribunales luego del desentendimiento de Óscar con la situación, asegura la empresa en una querella, el Primer Juzgado de Garantía de Santiago, representado por la jueza Lilian Sáez, resolvió absolver al imputado del delito por el que el Ministerio Público lo acusaba: hurto de hallazgo. Pese a la resolución del tribunal, CIAL le confirmó a este diario que «ejercerá todas las acciones legales que la normativa contempla, interponiendo un recurso de nulidad, a fin de que la resolución sea revisada».

Alejandro Díaz González fue el defensor de Óscar ante el tribunal. Cuenta que la jueza absolvió a su cliente del hurto de hallazgo porque para que existiera el delito debía cumplir con la descripción que hace la ley.

«En palabras simples, para que haya hurto de hallazgo debe haber una cosa perdida. En este caso, el dinero nunca estuvo perdido, sino que existió una transferencia que hizo la empresa a mi representado. Nunca estuvo perdido el dinero, siempre se supo dónde estaba», explica el abogado del estudio Protecciondeltrabajador.cl, quien agrega que el tema del dinero debe resolverse en tribunales civiles.

Es otra cosa

Pero el abogado Neftalí Carabantes, director del Centro de Estudios de Seguridad de la Universidad Central, dice que acá la discusión no es jurídica. Existe, afirma, un asunto moral y ético que debería preocupar a cualquier ciudadano con conciencia plena: el deber ser. La ética, dice el profesor, no es solo individual, es también social.

«Quedarse con dinero que se sabe que no es de uno es aprovecharse de un error ajeno. Y aunque nadie te persiga, significa beneficiarse de los errores de otro. Eso genera dilemas de conciencia. Muchas veces el error no solo afecta a una empresa, sino también a la persona que cometió el error. En algunos lugares, por ejemplo, a los cajeros les descuentan de su sueldo los errores de caja, por lo que quedarse con esa suma de dinero puede causar un perjuicio directo a alguien que no tenía mala intención», enfatiza.

Y agrega: «Adoptar decisiones éticas a escala individual fortalece la actitud frente a este tipo de decisiones. En consecuencia, si se decide actuar con rectitud y devolver el dinero, se refuerza la coherencia moral y la integridad. Si las personas se aprovechan de los errores ajenos, se erosiona la confianza en las relaciones humanas y comerciales», asegura.

La historia millonaria

Según la querella presentada por la empresa, Óscar siempre supo del error. El 30 de mayo del 2022, asegura la compañía en la querella, el ex trabajador se acercó a uno de sus jefes para informarle que su sueldo fue depositado tres días antes, pero en exceso.

Ese mismo día, pero en la tarde, Óscar tuvo una reunión con el equipo de Recursos Humanos, instancia en la que aclaró el cálculo de su remuneración y el dinero adeudado a la empresa tras el millonario depósito realizado por error. El acuerdo fue que Óscar debía devolver $165.398.851 en formato de vale vista, a nombre de Consorcio Industrial de Alimentos S.A.

«Se comprometió a asistir al banco al día siguiente, esto es el 31 de mayo del 2022, a primera hora, para realizar dicha gestión. Sin embargo, la jefa de logística lo llamó en reiteradas ocasiones ese día, desde las ocho de la mañana, sin recibir respuesta», asegura la empresa en la querella.

Dejar el visto

Como Óscar no contestaba los llamados, la jefa de logística de la empresa optó por otro camino: escribirle a su WhatsApp personal. «Hola Óscar ¿Cómo estás? ¿Cómo sigues? ¿Te dieron finalmente la info para el vale vista?», le preguntó a las 10.47 horas. Ocho minutos después, Óscar respondió: «Hola jefa, recién estoy levantándome».

A las 11.47  horas, luego de preguntarle si pudo dormir mejor, la jefa le recordó el trámite al que se había comprometido realizar ese 31 de mayo, a primera hora.»Me avisas cómo te va con lo del vale vista», dijo. Y Óscar respondió: «Ok, jefa, ahora voy», dijo a las 11.49 horas. A las 14.11 horas, tras no saber nada del extrabajador, la jefa le escribió por última vez: «Óscar, ¿cómo va todo, pudiste hacer el trámite?». Pero no hubo respuesta. Esa fue, de hecho, la última vez que la empresa tuvo contacto con Óscar, según la querella, porque luego de ese mensaje el extrabajador apagó su celular y entregó su carta de renuncia, pero a través de un abogado.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...