Partió con la recién casada Widad y con la menor, Samia
La tercera, Fadwa, se sumará en un crucero que harán por Atenas. Mientras yo viva a ellas no les faltará nada, es la filosofíade la abogada.
Había comprado pasajes para todas en abril, pero el plan cloteó cuando una de sus hijas decidió poner fecha para su matrimonio religioso en ese mismo mes. Ahí fue cuando Helhue Sukni tuvo que cambiar los vuelos y hace casi dos semanas partió con la recién casada Widad (29) y con la menor, Samia, apodada «Bombona» a Dublín, Irlanda, donde esta última festejó su cumpleaños número 25 en un bar e incluso le cantaron el happy birthday.
El trip europeo continuó en Escocia, luego en Londres, Palmas de Mallorca en España y seguirá en Grecia. Absolutamente todo esto gracias al gentil auspicio de la abogada. «Mientras yo viva a ellas no les faltará nada, yo pago», advierte Helhue, quien llega a pelear con Widad a la hora de cancelar la cuenta en los restaurantes. «Les arrebato las máquinas a los mozos, jajajá», reconoce.
«Hace muchísimos años que yo vengo un mes a Europa en el invierno chileno para escapar del frío. Me arranco y la Bomboncita empezó a venir conmigo hace cinco años», cuenta. «Este sábado llega Fadwa y se va directo a Atenas. Nosotras nos vamos desde Palmas de Mallorca para allá. Ahí vamos a hacer un crucero, al cual yo ya fui. Te contaré que todos los destinos ya son conocidos por mí, pero quería que ellas conocieran. Siempre es bonito volver», añade. En la Isla de Rodas la mayor celebrará el 10 de julio la llegada de sus 33 años.
¿Por qué ideó este viaje madre e hijas?
«Pensé que podían ser las últimas vacaciones con las tres juntas, porque si Widad queda embarazada y tiene una guagua no la va a dejar botada».
¿O sea que usted las invitó con todo pago?
«Sí, ¿y quién más? Widad quiso pagar la cuenta en un restaurante y yo me volví loca. No corresponde. Yo soy la mamá, nunca voy a dejar que les falte nada».
Pero ellas ya son adultas y trabajan.
«Sí, pero yo me enojo cuando quieren pagar. Yo vivo y respiro por ellas. No tengo nada más en la vida que mis hijas. Las tres me dicen mamita, no me dicen mamá».
¿Sus hijas se dejan querer o se incomodan?
«La Widad se molesta y quiere pagar ella, pero cómo va a pagar si está recién casada. Es una guagua. Para mí siempre van a ser mis guaguas y les voy a dar todo. Esa es mi mentalidad».
Si ellas ven algo que les gusta en una tienda, ¿se lo pagan ellas o usted?
«Yo también les pago, pero Widad se ha comprado cosas mientras yo no la veo. Es tan agrandada».
Igual durante el idílico viaje madre e hijas han tenido sus encontrones por diferencias de criterio. «Hemos peleado como siempre nomás», confirma Helhue, quien explica que «no hemos tomado desayuno ni un día en los hoteles, porque son hasta las 10:30 u 11:00 horas. Y cuando estoy de vacaciones me levanto a las 11:30, nos arreglamos y salimos como a las 12:30». «Es muy lenta», reclama Samia.
Samia, ¿usted está de acuerdo con que Helhue financie todo?
«Está bien, porque si ella quiere invitarnos a este viaje, que lo haga».
Y si se tienta con algo en un local, ¿se lo pide a su mamá también?
«Depende del precio, porque si es algo caro lo tiene que pagar ella. Yo soy educadora de párvulos y por ende, gano mucho menos. Igual no me he comprado casi nada».


