La canadiense fue finalista de concurso mundial
Menuda y encantadora, Élyse Lambert estuvo en la pelea final del Concurso Mundial de Sommeliers realizado en Santiago. Ella es canadiense y trabaja en un ondero restorán llamado Le Local, en Montreal, con especialidades de sopa de cebolla, tártaros de salmón y remolachas con trufas.
En casi una semana en Chile, la sommelier se la ha pasado catando vinos y visitando viñedos. El 2009 ganó el concurso a la mejor sommelier de América. Ella, con una copa en la mano, dice: «Vivir sin vino es como vivir sin sol. El vino es el placer de mi vida. Si uno toma vino vive más tiempo y mejor, porque no tiene cafeína ni azúcar. Una copa de buen pinot noir es bueno para la salud».
Élyse asegura que la clave para descubrir un buen vino es el balance, porque todos los componentes del brebaje deben estar en las proporciones justas, sin excesos.
«El origen es muy importante. Hay que saber de dónde proviene, se debe conocer el suelo, porque éste es la firma del vino. Lo más importante es el placer que uno siente al tomarlo. Si alguien disfruta un vino tinto con pescado, por ejemplo, un sommelier debe respetar eso más allá de si corresponde o no», dice.
-¿Cuál es su mejor vino?
-No lo sé. Mi gusto cambia a medida que yo misma cambio. El mejor vino es solo el favorito que una pueda tener. En este viaje, el segundo que hago a Chile, debo decir que estoy asombrada de la capacidad de los chilenos para superar los malos momentos como el terremoto. Se ve todo normal.
Celebrará en castillo medievalFrancés ganó la competencia
Es igualito al inspector Clouseau el francés David Biraud, ganador del concurso mundial de sommeliers realizado ayer en la tarde en Santiago. «El vino es pasión, el vino es mi amante. ¡Es magnífico haber ganado!», decía Biraud. El premio es un fin de semana a puertas cerradas en un castillo medieval.


