Así aplicas en tiempo real lo que vas aprendiendo, propone Francois Pouzet
Los ramos clave de la carrera, dice, son finanzas y contabilidad.
Esta formación lo preparó en áreas clave para los negocios, aunque, según dice, «tenía que poner de mi parte para descubrir el camino que quería seguir». Tras titularse, trabajó siete años en el mundo corporativo, experiencia que le sirvió para madurar y ahorrar antes de fundar sus propias empresas.
La versatilidad de Ingeniería Comercial es uno de los aspectos que más valora; según dice, esta carrera ofrece bases sólidas en matemáticas, finanzas y contabilidad, fundamentales para conducir cualquier tipo de negocio. Quienes se formen en estas áreas pueden desempeñarse en industrias tan variadas como la alimentación, la moda o incluso el mundo digital, razón por la cual Pouzet la considera un «comodín» para futuros emprendedores.
«Es un comodín porque te da esa base matemática y financiera, te acerca al mundo de los números, lo que finalmente para cualquier emprendimiento es fundamental. A veces hablo con gente que está emprendiendo pero no tiene esta formación y se pierden con cosas súper simples, como las cuentas básicas», señala.
Hoy Pouzet tiene cuatro empresas y «Emprendedor Chile», su canal de YouTube donde entrevista a destacados empresarios (https://acortar.link/SAu1uK ). Además, dicta seminarios con sus consejos, donde destaca la importancia de poner en práctica los contenidos aprendidos durante la carrera. Sugiere que combinar estudios y trabajo es una excelente manera de aprovechar los ramos, especialmente en temas financieros y de evaluación de proyectos. A su juicio, así se aterrizan las lecciones teóricas en situaciones reales y se afianzan conceptos que, a la larga, marcan la diferencia al gestionar una empresa.
¿De verdad es buena idea trabajar mientras se estudia?
«Sí, cien por ciento. Obviamente hay que verlo caso a caso, cada persona tiene realidades diferentes, pero si alguien puede trabajar y estudiar al mismo tiempo, o emprender y estudiar en paralelo, sería extraordinario. Es la mejor forma de aprovechar la carrera porque así aplicas en tiempo real lo que vas aprendiendo y puedes recurrir a tus profesores para preguntarles cosas sobre tu negocio».
¿En su caso lo hizo así?
«No. Emprendí en una que otra cosa, pero nada realmente en grande. Siento que también me faltó un mentor, alguien que me dijera ‘aprovecha las clases de contabilidad, porque serán fundamentales cuando tengas una empresa'. Hoy, con el tiempo, miro atrás y, pucha, me habría encantado tomarle más peso a ciertos ramos porque ahora me doy cuenta de lo útiles que habrían sido».
¿A qué ramos hay que darles más importancia?
«Contabilidad, finanzas y evaluación de proyectos son las asignaturas que más herramientas prácticas y útiles te entregan. Aunque el marketing es casi lo más importante en un emprendimiento, cambia tan rápido que es difícil que te lo enseñen actualizado en la universidad».
¿Por qué es más difícil aprender marketing?
«En la universidad usábamos libros de Estados Unidos de los años 80, muy tradicionales. Hoy casi todo es marketing digital. Hasta donde sé, no hay universidades que enseñen y le tomen el peso a esto. Es algo que, por ejemplo, hoy día es más factible aprender en la calle, en mi canal de YouTube o en redes sociales».
¿Hoy es más fácil emprender que antes?
«Siempre digo que las redes sociales son las grandes responsables de eso: han democratizado el emprendimiento. Hoy, desde tu casa, puedes partir un negocio de pastelería con una cuenta de Instagram y tener exposición nacional, incluso internacional. Desde tu casa puedes vender pulseras a cualquier parte del mundo simplemente por redes sociales».


