Gisela Eller dice que a su edad es muy difícil encontrar financiamiento
La encuesta de la Universidad Gabriela Mistral y Black y White revela que un 80% de los mayores de 50 años cree que tienen más barreras que los jóvenes para emprender.
Gisela Eller fabrica pan de molde libre de gluten, especial para celiacos, bajo la marca Celicias (@celiciaschile), que vende en envases de 600 gramos y 1 kilo de Arica a Punta Arena en tiendas de producto saludables y en hoteles. Ella es tecnóloga médica, magíster en inmunología, y recién a los 60 años decidió emprender tras una larga carrera como investigadora en la Universidad Austral de Valdivia y la Universidad Católica.
Se metió a este mundo de los negocios hace una década (hoy tiene 70 años) por dos razones: la principal es porque los ingresos le bajaron a un tercio por el monto de la jubilación y porque se sentía con energías para seguir activa laboralmente.
‘Mi hija mayor fue diagnosticada como celíaca aproximadamente, como unos cinco años antes de que se jubilara, y en esa época había muy poca disponibilidad de productos libres de gluten de buena calidad acá en Chile. Entonces, un poco para ayudarle a solucionar el problema, comencé a hacer principalmente alimentación libre de gluten para ella y el pan era lo más difícil de encontrar y de reemplazar. Probé recetas, me ayudó mucho mi formación científica, y llegué a un buen producto', recuerda Eller.
Lo ofrecía en locales de productos saludables, como la cadena Aldea Nativa, y gracias al boca a boca su pan se fue haciendo conocido en un periodo en el hubo un boom de este tipo de alimentación. ‘Eso me ayudó mucho a seguir con el emprendimiento a mi edad', dice. ‘Yo creo que los adultos mayores que emprenden a esta edad les cuesta mucho emprender. Hay mucho prejuicio, como que dudan que uno puede hacer un buen producto y, además, es muy difícil encontrar financiamiento en un proyecto'.
La XI Encuesta Ecosistema Emprendedor, elaborada por la Universidad Gabriela Mistral y Black y White, mostró el sentimiento de muchos emprendedores adultos mayores, como el de Eller. Un 80% de las personas sobre 50 años que tienen o han tenido un emprendimiento consideran que encuentran más barreras que los jóvenes para empezar un negocio. El 66% considera que la edad influye de manera negativa en el acceso al financiamiento, porcentaje que sube a 71% entre los que tienen 61 años o más. ‘Imagínate que si no le dan ni tarjetas de crédito a gente de nuestra edad, menos nos van a entregar un crédito para financiar el crecimiento de un negocio', dice Eller.
¿Con qué plata inició su negocio?
‘Con la indemnización de la Universidad Católica cuando me tuve que jubilar. Invertí como 40 millones de pesos para maquinaria, para adaptar la casa para la panadería y elaborar el producto final. Luego, todo lo que ganaba se invertía en la panadería. Fue la única forma de que creciera el negocio hasta que logré pagarme un sueldo y tener cinco personas trabajando conmigo'.
¿No postuló a ningún fondo estatal para financiarse?
‘Como investigadora tenía experiencia en postular a fondos públicos, pero muchos de ellos están dirigidos a personas mayores de hasta 59 años. A mis 60 años igual postulé a algunos, pero nunca gané uno'.
¿Hay discriminación para financiar a emprendedores mayores?
‘No sé, yo creo que está todo mal estructurado para una sociedad que envejece, pero que puede emprender si tiene el empuje y quiere salir adelante. Creen que porque uno tiene más edad va a entregar un mal producto o no va a saber relacionarse con la tecnología. Claro, hay adultos mayores que les cuesta, pero a otros no, porque trabajamos hace rato con la computación. Por ejemplo, yo mando correo y manejo el Instagram de mi negocio y tengo 70 años'.
La mayoría activo
Para Olga Urra, presidenta y coordinadora de Travesía 100, Empresa B que tiene como objetivo buscar con capacitaciones y mentorías el bienestar de las personas mayores activas, dice que actualmente ‘dos tercios de los adultos mayores están preparados para seguir adelante en un empleo o con un proyecto de emprendimiento'.
Asegura que la tecnología es aún una barrera para que sean competitivos en el mercado laboral y que el financiamiento es un talón de Aquiles para los que quieren emprender. ‘Conseguir dinero para financiar su negocio ya es difícil para cualquier emprendedor, más si es un adulto mayor es el emprendedor. Acá se tienen que buscar fórmulas de financiamiento estatal para este segmento de edad', dice.
Sofia Troncoso, directora de Juntos con los Mayores de la Corporación 3xi, cuenta que hay 1,5 millones de adultos mayores que se definen como emprendedores y que tienen negocios informales. ‘Ese es un foco que atacar con financiamiento estatal, los programas de Sercotec, por ejemplo, te piden tener iniciación de actividades para postular a sus fondos y la gran mayoría de este grupo no la tiene. Entonces, que la formalidad no sea un requisito para postular a estos fondos a grupo de mayores de edad. Sólo una vez que se ganen los fondos el Estado debe poner la condición de formalizarse', finaliza.
– El 85% tiene ganas de emprender
La XI Encuesta Ecosistema Emprendedor, elaborada por la Universidad Gabriela Mistral y Black y White, reveló que los chilenos en general apoyamos y nos gustaría emprender: el 85% contestó que tiene ganas de realizar un negocio, aunque esa cifra tiene dos puntos porcentuales menos respecto de la última encuesta (marzo 2025). Entre los que están emprendiendo, el 36% son hombres, y 29% mujeres y la mayoritariamente está en el rango entre los 18 y 34 años (42%). Entre las motivaciones para emprender, el 40% lo quiere hacer por necesidad, sea porque requiere ingresos extras o porque quedó sin trabajo; otro 40% lo hace porque encontró una oportunidad en el mercado; puede tomar sus propias decisiones o tiene expectativas de mejores ingresos; y el 20% lo hace por la flexibilidad laboral que le brinda emprender.


