Fue en la mañana, Trump estaba en la duda, y este lunes, finalmente, murió la esposa del ayatolá
Las agencias de inteligencia estadounidense e israelí compartieron información y completaron el puzzle para realizar la operación León Rugiente.
«Este sábado al amanecer comienza la Operación León Rugiente. Tienen autorización para atacar sus objetivos. Estamos haciendo historia. Confío en ustedes. Buena suerte a todos». Esta fue la nota que escribió el jefe del Estado Mayor del ejército de Israel, Eyal Zamir, a los designados para acometer la operación que el sábado asesinó al líder de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, junto a otros siete miembros de la cúpula de seguridad iraní. Tel Aviv también mató a una docena de sus familiares, entre los que estaba su esposa, de 79 año, Mansoureh Khojasteh, -cuyo deceso ocurrió dos días después del ataque-, una hija, un nieto, una nuera y un yerno. Otros 40 altos líderes iraníes también fueron ultimados en los ataques.
La operación se desató a las 06:00 de la mañana del sábado, a plena luz del día, lo que fue un cambio táctico notable respecto de lo hecho por Israel y Estados Unidos en junio pasado cuando, en el marco de la Guerra de los 12 días, atacaron Irán de noche.
Según CNN, la información estratégica para emprender el ataque de este sábado se habría fusionado la semana pasada: allí estaban las averiguaciones que el Mossad había venido consiguiendo, no el último tiempo, sino que desde hace años, además de la información de inteligencia capturada por Estados Unidos mediante la interceptación de comunicaciones.
Solo faltaba la autorización de Donald Trump, quien se había mostrado reacio a emprender una nueva guerra sin antes agotar todos los caminos posibles para un retroceso definitivo del programa nuclear iraní. Además, se trataba de eliminar a un jefe de Estado, algo sumamente crítico. Pero las negociaciones sobre el programa nuclear iraní parecieron irremediablemente agotadas y el viernes Trump hablaba de que los iraníes «son gente muy difícil».
El operativo de eliminación de las jerarquías iraníes fue quirúrgico. Los aviones israelíes estaban equipados con municiones de alta precisión y misiles de largo alcance. En total, la acción habría sido rapidísima.
«Sesenta segundos. Fue todo lo que se necesitó para esta operación, pero es el resultado de años de preparación», dijo al diario «The Guardian» Oded Ailam, exjefe de la división antiterrorista del Mossad e investigador del Centro de Seguridad y Asuntos Exteriores de Jerusalén. «El campo de batalla moderno ya no se define solo por tanques y aviones. Se define por los datos, el acceso, la confianza y la oportunidad. Un minuto puede cambiar una región», agregó.
Fue clave que la CIA informó al Mossad dónde estaría Jameneí y los suyos el sábado en la mañana, según informó «The New York Times». No obstante, el Mossad ha venido realizando un trabajo añoso para tejer profundas redes de información en Irán, cuestión que ha sido menos difícil de lo presupuestado, pues en las entrañas de Irán hay muchos opositores que anhelan el fin del régimen teocrático.
«Los iraníes son bastante descuidados. Les encantan sus teléfonos. Así que quizás el líder supremo tenía un montón de teléfonos desechables, pero se trata de personas a las que llamaba con frecuencia», dijo a «The Guardian» Reuel Gerecht, exoficial de la CIA que trabajó en temas sobre Irán y analista de la Fundación para la Defensa de las Democracias.
Otros hechos
Paralelamente, ayer se informó que tres aviones estadounidenses F-15 Strike Eagle fueron derribados por fuerzas militares kuwaitíes en un caso de «fuego amigo». Los videos muestran a los aviones en llamas mientras caen. «Los seis tripulantes se eyectaron con seguridad, fueron recuperados sanos y salvos y se encuentran en condición estable», informó Estados Unidos.
En otra arista del conflicto, tras el ataque con misiles por parte de la organización islamista Hezbolá contra el norte de Israel, Tel Aviv reaccionó y atacó las afueras de la capital del Líbano, Beirut, además de áreas del sur del país.
El ejército israelí dijo que eliminó a un alto responsable: «Eliminado: Hussein Makled, jefe del cuartel general de inteligencia de Hezbolá, fue eliminado en un ataque preciso en Beirut».


