Profesor que ha entrenado a docenas de puntajes nacionales tiene su propia técnica
A seis meses de la PAES, Mauro Quintana asegura que aún hay tiempo para prepararse.
Mauro Quintana desde siempre fue aplicado en matemáticas. Toda su familia esperaba que fuera puntaje nacional en la Prueba de Aptitud Académica (PAA), primer test estandarizado que se aplicó en Chile para uniformar el proceso de selección universitaria. No lo logró, pero sí sacó un muy buen puntaje que le permitió entrar a Licenciatura en Matemática en la UC. Más tarde sacó un magíster en Matemáticas de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Antes de ser apodado «El Profesor de los Puntajes Nacionales», Quintana hacía clases y preparaba a jóvenes para la prueba GMAT, que exigen prestigiosas universidades extranjeras.
Un día una amiga le comentó que su hija necesitaba preparar la PAA junto a seis compañeros del Saint Georges College. «Dentro de este grupo de alumnos hubo dos puntajes nacionales. Y desde ahí me llené de consultas: de siete alumnos pasé a tener 100 de los mejores colegios de Santiago. Aunque la pega igual venía un poco hecha, ya que son chicos con una buena formación académica», asume.
Los buenos resultados lo incentivaron a que hoy solo se dedique a esto. «Soy una especie de deportista frustrado: entrenar a gente es lo que me llamaba la atención. Como no me saqué el puntaje nacional, a través de los jóvenes siento que también me lo saco. Me dediqué a hacer clases en algo que no pude lograr», reconoce.
A semanas de la PAES de invierno, el licenciado está ofreciendo un curso ultra intensivo de 60 horas por $60.000 ($1.000 la hora). Más información en mauroquintana.cl (https://acortar.link/7BDfT2).
Ser constante
Una clave de su entrenamiento, señala, es establecer confianzas entre el entrenador (tutor) y el entrenado (alumno). «La matemática es un lenguaje y requiere práctica diaria: eso hay que inculcarle a los chicos. Por eso tenemos tutores que están en línea con ellos: hacemos entrenamiento diario y seguimiento. A través de una aplicación vemos si hacen o no las tareas o si ven o no los videos; llevamos el progreso en estadísticas. También establecemos una reunión con los apoderados en la que ellos también saben lo que está pasando», comenta.
«El 25% de nuestros alumnos del curso online sacaron 1.000 puntos en la última PAES; es decir, 200 personas entre 800 alumnos, lo que es un resultado muy bueno», afirma.
¿Estamos en un buen momento para preparar la PAES?
«La prueba se debería preparar en seis meses y no en un año. Un año es demasiado. Esto es como aprender inglés: es la práctica diaria la que ayuda. Debe hacer prácticas continuas y no dejar pasar días. Es como entrenar en el gimnasio: no se debe pasar de un tema a otro si el anterior no se domina 100%. La matemática es una ciencia y hay una encadenación entre los distintos temas; si uno se salta algo para adelante queda la catástrofe, que es la razón por la que Cálculo es uno de los ramos más echados de la universidad».
¿Qué errores observa a nivel de enseñanza?
«La matemática está mal enseñada en los colegios. En la mayoría se enseña ejecutando fórmulas: el problema es que los jóvenes no saben qué están haciendo, pero lo saben hacer. Es como que se aprenden un problema es japonés. Pero la idea es que entiendan para qué sirven las matemáticas, por qué son útiles y por qué necesitamos a gente que sepa. Es una manera de comunicar conocimiento cuantitativo. Hay una serie de cuestiones que sin matemáticas no se entenderían. También vemos que la materia de atrás no la manejan: hay gente que se equivoca y es porque no se sabe las tablas».
¿Es muy difícil la M1?
«Siendo muy honesto: es la más fácil de las cuatro pruebas».
Pero lo dice un capo en matemáticas…
«Y también egresado de Derecho: estudié las dos carreras en la UC. Es la más fácil y la más entrenable. Uno puede tener un techo mucho más alcanzable que la prueba de Lenguaje, que requiere de talento, exige que uno haya sido un buen lector a lo largo de los años y eso no se puede generar en seis meses. La prueba de matemática es una técnica que uno puede aprender. La idea de nosotros no es que uno se aprenda la técnica, sino que la entienda. La M1 actual, por ejemplo, es un 40% más fácil que la PAA».
Y la gente que asiste, ¿sabe de matemáticas?
«Sí, pero en general los jóvenes no saben de matemáticas. También hay que entender que esta generación estudió en pandemia y varios no aprendieron ni a sumar fracciones. Uno les pregunta qué promedio tienen en el colegio y te dicen 6,9, pero uno se da cuenta de que las notas no representan nada respecto a la realidad del conocimiento. Eso les pasa a todas las asignaturas».
«La M1 actual es un 40% más fácil que la PAA», Mauro Quintana.


