La nueva vida de Pamela Leiva tras bajar 30 kilos
La ex 1810 disfruta los resultados de la cirugía a la que se sometió. Pero quiere reducir aún más su peso.
Se hizo conocida por ser la mejor amiga de Coca Mendoza en «1810». También por sus coqueteos con Súper Mario y sus peleas con Angélica Sepúlveda, quien en una oportunidad la dejó llorando cuando la trató de «morsa».
Sin embargo, esa etapa quedó atrás en la vida de Pamela Leiva. El 26 de octubre del año pasado se realizó una gastrectomía en manga (consiste en el corte de un segmento del estómago, aproximadamente un 80%) en la clínica UC San Carlos de Apoquindo y hoy es otra persona. Ya bajó 30 kilos, aunque aclara que todo ha sido «parcializado y de a poco. Estaba pesando 107 y quiero llegar a los 57». Y agrega feliz que su antigua talla de 54 se redujo a 44. Pero ella quiere más: «Hasta que no llegue a 38 no paramos, jajá», dice.
– ¿Cómo te sientes?
– Muy bien. Pero ha sido un proceso complejo, porque te cambia la vida rotundamente. El apoyo sicológico es fundamental para no volverse loca durante el cambio. Las primeras semanas fueron muy difíciles para mí en el sentido que tuve que aprender a comer de nuevo.
– ¿En qué sentido?
– Ahora todo lo que como es sano. Desayuno un vaso de leche con pan con quesillo o con jamón de pavo o tomate. Tres horas después, me tomo un yogurt o me como una barrita de cereal de colación. Almuerzo por lo general pollo o atún. Y tengo que cenar antes de las ocho de la noche carne o pollo con verduras cocidas.
– ¿Cuál es tu sensación al mirarte al espejo?
– Felicidad absoluta. Antes me cargaba ir al mall y ahora paso metida ahí. Era un sufrimiento, porque no encontraba ropa para mí. Me compraba al tiro dos prendas para asegurarme.
– ¿Te piropean en la calle?
– Sí, me dicen cosas como que estoy súper linda, que me veo muy bien, jajá. Se agradece mucho.


