La nave insignia de la marca alemana
Por décadas este sedán ha establecido la referencia en el mundo automotriz y en su última evolución promete calidad, confort y aun más tecnología. a prueba.
Cuando nos referimos al Mercedes-Benz Clase S es imprescindible mencionar su extensa trayectoria. Este lujoso sedán de la marca alemana, considerado el buque insignia de Stuttgart ha dejado una huella imborrable en el segmento premium a lo largo de los años. En cada generación ha sido capaz de marcar tendencia y destacarse por sus cualidades únicas y rumbo en su nicho.Por ejemplo, la Clase S introdujo el sistema de frenos antibloqueo (ABS) en 1978 y los Airbags en 1981, solo como algunas referencias de su siempre presente vocación de vanguardia.

Tras años de evolución e historia, la Clase S actual hace honor a su tradición, mantiene su elegancia y presencia.
Poder electrificado
La unidad que probamos corresponde al Mercedes-Benz S450, equipado con un motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros de cilindrada que suma su potencia al que eroga un motor eléctrico. Esta combinación proporciona una potencia de 367 CV, con un extra de 22 CV gracias a la electrificación, y un torque de 500 Nm, que aumenta hasta los impresionantes 750 Nm gracias a esta hibridación.
El manejo de estas fuerzas está bajo el control de la reconocida, ampliamente probada y altamente eficiente transmisión 9G-Tronic, con 9 velocidades, que brinda una actuación suave y precisa, permitiendo diferentes modos de conducción que ajustan el rendimiento del motor y la caja de cambios para ofrecer experiencias deportivas emocionantes, o priorizar la comodidad y la eficiencia.
Cada modo de conducción presenta diferencias significativas, permitiendo cambiar fácilmente de un sedán elegante y tranquilo a un vehículo deportivo agresivo con solo presionar un botón en la consola (acompañado de llamativos cambios en el panel de instrumentos).
Hey Mercedes, el copiloto
En su interior se despliega una amplia gama de tecnologías de vanguardia y pantallas inteligentes, que distribuidas de manera estratégica y con un mínimo de controles físicos, utiliza la avanzada interfaz MBUX para gestionar las diversas funciones de confort, entretenimiento y comunicación del automóvil, permitiendo al conductor controlar todo con la voz, gestos o mediante el uso de la pantalla táctil.
En el andar de esta generación de la Clase S destaca la suavidad que aporta su modo eléctrico, junto con la avanzada suspensión adaptativa que «adivina» el terreno, hacen que manejar la nueva Clase S sea ágil, placentero e inolvidable, en este aspecto la distinción tradicional de los productos de la marca no solo están asegurados, sino que añaden valor.
Tal vez uno de los escasos aspectos negativos de este vehículo, es una consecuencia no deseada de su alta tecnología, especialmente en lo que respecta a la seguridad. Se trata de un automóvil equipado con múltiples sensores de asistencia activa y avanzada para la conducción, lo que le permite en ciertas circunstancias actuar de forma semiautónoma (acelerando, frenando y controlando la dirección de manera independiente). Sin embargo, también cuenta con una serie de alertas sonoras, la mayoría de las cuales están diseñadas para advertir sobre la proximidad de objetos, lo que resulta muy útil en un estacionamiento congestionado, pero puede ser algo molesto en un cruce de calle lleno de peatones, por ejemplo.
Es parte responsabilidad del asistente activo de distancia Distronic, que facilita la conducción en tráfico denso. Regula automáticamente la velocidad para adaptarla a la de autos que conducen más lento, con la posibilidad de ajustar la distancia deseada en varios niveles.
Por su lado Pre Safe Plus, en peligro de choque, avisa al resto de los autos con parpadeo las luces y activa los pretensores de cinturón de seguridad y los frenos.


