Nuevos profesionales se enfocan en la inversión inmobiliaria
La figura del bróker inmobiliario ha ganado relevancia en el mundo inmobiliario. Se trata de un profesional que detecta oportunidades de inversión y las ofrece a su cartera de clientes. Luego los acompaña en el proceso de negociación entre comprador y vendedor y cobra una comisión por sus servicios.
Por lo mismo, los gestores deben conocer a fondo el mercado inmobiliario y las perspectivas de viabilidad del negocio que proponen.
«Su rol es intermediar entre una inmobiliaria -o una persona que esté vendiendo algún activo usado-, ayudando a ese cliente a incrementar su patrimonio», fundamenta Cristián Lecaros, fundador de la academia Inversión Fácil.
Estos agentes pueden ser una empresa o una persona individual, quienes promueven sus servicios mediante sus redes de contacto o a través de sus redes sociales.
«Una vez que obtienen clientes, los citan a una reunión presencial u online, donde le presentan al inversionista diferentes proyectos inmobiliarios, planes de inversión, el pie que debe tener como ahorro, la rentabilidad y la plusvalía del proyecto. Eso debería hacer un buen bróker», remarca.
Posteriormente los acompañan en el proceso de reserva, firma de la promesa de compraventa y la escrituración de la propiedad.
Muchos de los stocks que se venden a los inversionistas oscilan entre las 2.000 y 3.000 UF, que corresponden a unidades de uno o dos dormitorios, en zonas con buena conectividad (con Metro) y cercanas a centros de estudios.
Y aunque han ganado relevancia, son una figura nueva y muy informal. No hay una asociación de brokers ni una entidad que los forme.
Por lo mismo impulsó un programa de entrenamiento, que se llama Master Bróker, que cubre todos los aspectos de educación financiera, crédito, tributaria y de administración. También temas relacionados con el cierre de venta, método de pago, liderazgo y hábitos, entre otros.
«A la fecha hemos entrenado a más de 100 personas a través de la modalidad online y presencial. Ha sido muy exitoso», revela.
¿En qué se diferencia con el corredor?
«El corredor de propiedades está orientado a la venta de propiedades usadas. En cambio, el bróker vende productos principalmente nuevos. El corredor vende una casa o una parcela, mientras que el bróker vende varias unidades a clientes que tiene una base de crédito y están buscando aumentar su jubilación a través de la adquisición de departamentos pequeños».


