Mi Copa Invernal de Opinólogos dejó llorando a una panelista y sin trabajo a otra.
¿Supieron que trajo una cola de aquellas la realización de la primera Copa Invernal de Opinólogos? Se lo resumo. Antonella Ríos, al ver a sus compañeros de «Que te lo digo» batallando fieramente en semifinales de ese certamen y no a ella, estuvo, al aire, al borde de las lágrimas, acusando a un servidor de no valorar su trabajo. Le recuerdo a Antonella que no siguió en carrera porque tuvo la mala suerte de toparse en la primera fase (16avos de final) con Julio César Rodríguez, uno de los favoritos. Es más: al determinar al ganador de esa llave reconocí y alabé expresamente la reinvención de esta actriz como comentarista de farándula.
Por otra parte, en «Zona de estrellas», también de la señal Zona Latina, a Daniella Campos no le cayó muy bien que digamos que la referida competencia la ganara Daniela Aránguiz y no ella. Llegó al punto de fustigar a Adriana Barrientos y sus otros camaradas de panel al considerar que no la apoyaban lo suficiente en su queja por llegar más arriba en este novel pero ya polémico torneo. Unas horas después sería despedida de ese canal, luego de protagonizar un áspero diálogo con la misma Adriana, y abandonar el set.
Ambos episodios, sobre todo el último, me recordaron una discusión que mantuvieron en pantalla Raquel Argandoña y Tonka Tomicic, hace casi 18 años a raíz de una columna firmada por esta pluma. El texto se limitaba a comentarle a la croata que tuviera ojo porque la Quintrala lo había hecho espléndido reemplazándola en la conducción del «Buenos días a todos». Yo ni me moví de mi escritorio y ardió Troya. Como ahora.
Yo me pregunto: ¿será que los egos de esta gente funcionan a otro nivel? ¿será que el simple expediente de enfrentarlos en un campeonato ficticio y que sólo habla del punto de vista de un simple periodista basta para que algunos de los que no ganaron rasguen vestiduras, sollocen en pantalla y se salgan de sus casillas?
Me sorprende lo débil de la memoria de Antonella y de Daniella. A la primera la alenté apenas empezó a oficiarlas de opinóloga en «Me late». La segunda no puede decir, luego de verse en cuartos de final de la Copa Invernal de Opinólogos (en adelante conocida como «Copa Daniella Campos») que «es primera vez en 30 años que Larry Moe dice algo bueno de mí». Olvida que le puse mis fichas en su fugaz paso por el «Buenos días a todos» (cuando en forma premonitoria dijo que iría de blanco al matrimonio de Iván Zamorano por si Quenita Larraín se arrepentía).


