Menos mal, yo no quería una terma en mi patio. Y ya estaba chato de los curiosos, dijo el dueño de casa.
L os dos mil habitantes de Nueva Toltén, en la Novena Región, respiraron tranquilos. Esa columnita de humo y olor parecido al azufre que salía del patio de don Jaime Zapata, quien cavó un pequeño pozo del que brotaba agua que parecía estar hirviendo, no era ningún volcán, sino material orgánico en descomposición.
Así lo certificó preliminarmente un equipo del Sernageomin que ayer visitó el fenómeno, extraño para los lugareños, y del que se tomaron muestras, a fin de efectuar un estudio más acabado.
«En Chile el arco magmático activo, o sea el volcánico, está concentrado en la cordillera de los Andes. Es imposible que haya un volcán en la costa», aclaró de entrada el geólogo Hugo Moreno.
En cuanto al pozo, explicó que «Toltén está localizado sobre un antiguo humedal o ciénaga, donde hay mucha materia orgánica en descomposición y restos carbonosos. Eso hace elevar localmente la temperatura del agua, pero como algo puntual, sólo a nivel de suelo. Nosotros medimos 13 grados Celsius en el agua y 26 en las paredes del agujero, bajo la materia orgánica».
El domingo también se habló de gases, pero era otro error. «Aquí la temperatura ambiente es de 8,5 grados Celsius y la humedad ambiental cercana al 90 por ciento, es decir muy alta. Cualquier agua que tenga más temperatura que la ambiental, como la del pozo, generará ese vapor», detalló Moreno.
El dueño de casa era el más alegre. «Menos mal. Esto igual me tenía asustado. Yo no quería instalar una terma en el patio de mi casa. Además, ya estaba chato de los curiosos sacando fotos y preguntando por el volcán», dijo Zapata.
Rafael García, alcalde de Toltén, también aprovechó la tribuna para llamar a la calma. «Esta es una comuna segura, lejos de los cordones volcánicos».
13 GRADOS Celsius tenía el agua de este pozo. Un recinto turístico hipotermal, por ejemplo, tiene 30 grados.


