Una mujer dejó los arreglos fúnebres en el frontis de la ex Penitenciaría
Gendarmería activó protocolos de seguridad y realizó denuncia a la Fiscalía para indagar eventuales amenazas.
Gendarmería presentó una denuncia ante el Ministerio Público para «indagar hechos que revisten características de amenazas» en contra de dos funcionarios luego de que, la mañana de este lunes, una mujer entregara dos coronas de flores dirigidas a oficiales del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur, ex Penitenciaría de Santiago.
Según informó el organismo, la mujer llegó hasta el acceso principal del penal y dejó las coronas a nombre de un mayor y un capitán que actualmente cumplen funciones en el recinto. Las coronas, según imágenes publicadas en La Tercera, estaban acompañadas con lienzos decorativos con el rango y apellido de los funcionarios y con tarjetas de condolencias.
Tras esa acción, Gendarmería activó protocolos internos y externos de seguridad que incluyeron un operativo de registro, el allanamiento de dos módulos y diligencias investigativas. La institución indicó que la Oficina de Defensa Funcionaria se encuentra evaluando los antecedentes con el fin de analizar acciones judiciales pertinentes. Al mismo tiempo, reiteró que mantiene una política de mejora continua de sus protocolos de seguridad, destinada a proteger la integridad de su personal y asegurar el normal funcionamiento de los establecimientos penitenciarios.
En la entidad existe preocupación por la reiteración de este tipo de maniobras. En los últimos meses se han registrado episodios similares en la misma unidad y en otros penales del país, atribuidos a grupos delictuales vinculados a internos de alta peligrosidad que buscan amedrentar a la autoridad penitenciaria. En septiembre desconocidos también dejaron una corona de flores en la ex Penitenciaría, acompañada de una tarjeta dirigida a un capitán de la institución y firmada por una banda criminal. Días antes, municiones fueron abandonadas en el acceso al mismo penal, presuntamente dirigidas a otro funcionario vinculado al traslado de un interno de alta connotación. Hechos similares también se denunciaron en Talagante en noviembre, cuando se amenazó directamente al alcaide del recinto.
Para el experto en seguridad y exprefecto de la PDI, Eduardo Labarca, estos actos responden al avance del crimen organizado transnacional en Chile. Asegura que en los últimos cinco años ha habido una explosión de este tipo de cosas, incluso con ataques a viviendas de funcionarios penitenciarios. «Los blancos más habituales son los funcionarios que no quieren recibir dinero para facilitar el ingreso de ilícitos a los penales», comenta.
El exdirector de Gendarmería, Claudio Martínez, advierte: «Si están mandando amenazas tan explícitas es porque hay una relación con la función que cumplen esos oficiales en el interior de la cárcel», sostiene. Asegura que el perfil de los reos ha cambiado drásticamente: «Hoy los presos se mantienen en actividad delictual desde el interior; tienen su oficina dentro de las cárceles», afirma, y señala que el sistema está bajo un «estado de estrés» que exige respuestas urgentes.


