El defensor del Al-Tai de Arabia Saudita está en Chile recuperándose de una lesión
Después de diez años viviendo fuera se me dio la posibilidad de reunir a la gran mayoría de mi familia y amigos y disfrutar de un cumpleaños inolvidable, dice el zaguero central.
Enzo Roco sufrió una grave lesión en mayo que lo dejó fuera de la nómina de la Selección para la Copa América. El defensa del Al-Tai de Arabia Saudita estaba incluido en la lista previa de Ricardo Gareca, pero una rotura de los ligamentos de la rodilla derecha, que le ocurrió jugando por su equipo en la liga saudí, le impidió formar parte de la plantilla definitiva de la Roja.
Tres meses después, el ex jugador de Universidad Católica, Elche y Besiktas de Turquía, entre otros clubes, se encuentra en Chile recuperándose de la lesión y aprovechó de celebrar su cumpleaños número 32 con una fiesta en el hotel Hilton de Vitacura, donde invitó a su familia y amigos más cercanos. Su cumpleaños fue el viernes 16, pero lo celebró el sábado y aprovechó de reunir a sus seres más queridos luego de una década jugando lejos de Chile, en clubes de Asia y Europa.
«Estuvo maravilloso», cuenta Roco sobre su fiesta, donde compartió con amigos, familiares, sus dos hijos, Antony y Sofía; y su mujer, la brasileña Leticia Ribeiro Lima. «Me tocó estar muchos años viviendo fuera de Chile y lejos de mi círculo más cercano, como familiares y amigos. Después de diez años se me dio la posibilidad de reunir a la gran mayoría y disfrutar de un cumpleaños inolvidable», afirma.
Lo único que lamenta es que en su festejo no pudo contar con sus amigos del fútbol. Pero los entiende, dice, porque perderse este tipo de fechas es algo que le ha tocado vivir también estando en actividad. «Me hubiese gustado que hubieran estado presentes en mi cumpleaños muchos compañeros y amigos que me ha dado el futbol, pero la mayoría tenía el compromiso de entrenar con sus clubes y eso es lo primero, yo lo entiendo perfectamente. Me he encontrado con muchos compañeros, pero en otro contexto», relata.
Enzo Roco reconoce que la lesión lo afectó en su momento, pero intenta buscarle el lado positivo a las cosas y poder estar con sus cercanos después de tanto tiempo es una de ellas. «Los años te entregan experiencia y gracias a eso he podido darme cuenta de qué es lo realmente importante, estoy enfocado en llenarme de factores positivos en este momento», explica.
Sobre su lesión, el defensa que ha jugado 33 partidos por la Selección cuenta que «es muy difícil de digerir al comienzo, porque los primeros días uno no sabe qué tan grave es y hay que esperar unos días para que se desinflame la rodilla. Ya después de saber el diagnóstico final tomamos la decisión de operarme en Barcelona y luego venir a hacer la recuperación a la clínica Meds, aquí en Santiago. Y estoy cada día mejor, avanzando en mi proceso de rehabilitación», asegura.
Roco dice que recuperarse en Santiago fue la mejor decisión que pudo tomar. «Para mi suerte tengo profesionales y amigos que me están ayudando y me conocen hace mucho tiempo. Gracias a ellos, a día de hoy al fin estoy viendo la luz al final del túnel», cuenta.
«Pasar por esto ha sido un aprendizaje tremendo para el momento de mi carrera y también en lo personal. Ha sido un proceso lento, pero me ha servido para muchas cosas, como disfrutar a mis hijos, mis familiares y reflexionar y hacer un stop para darme cuenta de todo el viaje que me ha tocado vivir hasta el día de hoy. También para ver hasta dónde quiero llegar a futuro. Así que, dentro de lo malo, el aprendizaje sigue siendo constante y por mi parte siempre trato de ser positivo ante las dificultades que se me presentan», reflexiona el defensa central de la Roja.


