Expertos coinciden con Laia Grassi en sus tesis sobre Inteligencia Artificial
Benjamín Cordero, Felipe Reyes y Alejandro Bernardín advierten que esta herramienta llegó para quedarse.
«Laia tiene toda la razón en algo esencial: la inteligencia artificial no reemplaza la creatividad humana, la amplifica. Hoy la velocidad para lanzar ideas o proyectos es impresionante. En cuestión de días puedes pasar de una idea a tener un producto, un negocio o una automatización funcionando. Más allá de la velocidad, la IA te ayuda a pensar mejor.
Personalmente la uso mucho para ordenar ideas, incluso hablándole cuando necesito aclarar pensamientos o estructurar algo complejo. Es como tener un espejo mental que te devuelve tus ideas más nítidas», dice Benjamín Cordero, especialista en Inteligencia Artificial y Automatización, cofundador de la Comunidad Imperio Digital (www.skool.com/imperio-digital ).
«La IA te potencia mucho en tu trabajo y no sólo en eso, sino para cocinar mejor, para cuidar las plantas mejor, para simular conversaciones. Estoy de acuerdo con que esto no es humanos versus máquinas, sino humanos que usan IA con humanos que no la ocupan. Las personas que usan la IA van a valer más, porque no tendrán que hacer tareas repetitivas», añade Felipe Reyes, «Reyes de la IA» en Instagram, experto, consultor y profesor universitario.
Cordero viene llegando de un evento de IA en Tijuana, México, donde le quedó claro que hay mucha gente que usa la IA como un buscador simple, pero él la combina para hacer tareas como «responder mensajes, generar contenido personalizado o coordinar procesos. Lo potente no es solo lo que responde, sino lo que ejecuta», dice.
Pero es fundamental el planteamiento correcto del problema. «Estamos pasando de una era de cómo resuelvo esto a una donde lo clave es cómo planteo esto para que sea resuelto por mí. Ese cambio nos permite ser mucho más eficientes», sostiene.
Reyes apunta en el mismo sentido. «Constantemente le digo a la gente que me toca capacitar: esto hay que ocuparlo sí o sí y sacarle provecho, porque no se puede apagar, no hay un switch para volver a lo que éramos antes. Y los humanos que no la ocupen se van a ir quedando obsoletos».
Alejandro Bernardín, investigador post doctoral de la Fundación Ciencia y Vida y experto en IA, plantea algo de más largo plazo: «Estamos viviendo una transición y los humanos nos estamos potenciando con la IA. A pasar a corto y mediano plazo, la gente que ocupa IA va a poder tomar muchos trabajos, va a ser muy productiva. A largo plazo, la máquina va a ser cada vez más independiente y no sabemos cómo vamos a reaccionar como sociedad. Es probable que no tengamos que trabajar cinco días a la semana, sino cuatro o tres. ¿Qué va a pasar cuando trabajemos un día a la semana? Se da la oportunidad de que como humanos volvamos a hacer cosas de humanos, compartir más con amigos, familia, dedicarse a las artes, en fin».