Clientes pagaron hasta US$75 por visitarlo y se encontraron con una bodega con espuma de jabón
En el recinto iba a haber una rampa de esquí y una pista de patinaje en hielo. Ahora la empresa debe devolver el dinero a los clientes.
Una sonora polémica se vivió estos días en Ciudad de Panamá, la capital del país homónimo. La empresa Panamá Snowland había anunciado la apertura de un parque temático indoor con mucha nieve en el caso histórico de la urbe de clima tropical. Por redes sociales, la firma anunciaba el Snowland (el país de la nieve), que tendría una rampa de ski, un tobogán, una pista de patinaje de hielo, un cuarto de frío con hielo granizado y «actividades totalmente inmersivas». El evento duraría del 23 de diciembre al 7 de enero.
La publicidad había sido enorme, con atractivos videos generados por IA repartidos por redes sociales, y las expectativas eran tremendas, pero fue un fiasco. Se veía un enorme pino navideño con luces y elegante decoración, grupos de jóvenes que se deslizaban en esquís con parkas, gorros y bufandas, niños a bordo de trineos que se deslizaban por un gran tobogán, casitas de madera y amigos que abrían regalos, una joven muy abrigada sobre una pista de patinaje de hielo. Todo mientras caía una suave nevazón.
En la inauguración, los consumidores se encontraron con una bodega semipelada. Unas cuantas mesas, algunas lonas azules, un desolado árbol navideño, luces ornando algunos rincones, una temperatura apenas refrescada por aparatos de aire acondicionado y cantidades menores de espuma de jabón que hacían las veces de nieve.
Frustrados, los visitantes subieron imágenes y videos que se multiplicaron por las redes sociales.
Según varios testimonios, el responsable del evento era un joven de unos 22 años. El tipo habría intentado abandonar el local cuando los reclamos se intensificaron. Fue tanto el alboroto, que la policía de Panamá y tres inspectores municipales debieron concurrir al lugar.
Una de las primeras denunciantes reveló: «La nieve era jabón. No había pistas ni patinaje ni esquí. Todo fue una total decepción».
La empresa canceló todo y asumió el fracaso en un comunicado de prensa. Según el sitio de noticias panamaamerica.com, aseguró que tomó la decisión «priorizando la seguridad del público, la experiencia completa de los asistentes y el cumplimiento de lo prometido». Añadió que el objetivo siempre «fue ofrecer una experiencia real, bien ejecutada y a la altura de lo anunciado» y que la pista de patinaje no alcanzó a estar lista por «demoras ajenas a la organización».
La empresa reconoció que «los materiales utilizados para promocionar la actividad fueron generados con el apoyo de la inteligencia artificial… las imágenes no representan con exactitud la apariencia final, dimensiones o características reales del evento».
Dijo que sí hubo plata invertida, que existen los comprobantes comerciales que lo respaldan y se allanó a la devolución del dinero, lo que será gestionado de manera «ordenada, responsable y transparente… Cada cliente será contactado de manera individual para confirmar su caso y el procedimiento correspondiente».
Las entradas no eran baratas. Según el sitio El Financiero de Costa Rica, valían $18 para acceso general, $45 para la categoría premium y $75 para la experiencia VIP.
Según el diario panameño «La Estrella», la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) anunció una investigación de oficio. Su vocero, Alberto Castrellón, declaró: «No se puede cuantificar la sorpresa de los niños que esperaban algo que no llegó, pero sí podemos asegurar que se devuelvan las sumas abonadas».


