Fue inaugurado este jueves en la provincia de Sichuan, China, e investigará la materia oscura
La instalación está ubicada debajo de las montañas Jinping -en la prefectura autónoma Yi de Liangshan, Sichuan- y dispone de 330.000 metros cúbicos de capacidad.
Bajo una cadena montañosa en el suroeste del país, China inauguró el laboratorio de física más profundo y grande del mundo, con lo que busca liderar la investigación sobre la materia oscura, componente invisible del universo que constituye un enigma astronómico.
El proyecto -encabezado por la Universidad de Tsinghua y la empresa Yalong River Hydropower Development Company, Ltd.- se denomina Instalación de Fondo Subterráneo Profundo y de Radiación Ultrabaja para Experimentos de Física Fronteriza, que en inglés tiene la sigla Durf (Deep Underground and Ultra-low Radiation Background Facility for Frontier Physics Experiments), (haga clic aquí: https://goo.su/ckaoIcz). Con la puesta en marcha de este jueves se completa un trabajo de más de una década, que partió con una primera etapa que involucró una capacidad de 4.000 metros cúbicos. Ahora, la instalación ubicada a 2.400 metros de profundidad, debajo de las montañas Jinping -en la prefectura autónoma Yi de Liangshan, Sichuan- dispone de 330.000 metros cúbicos de capacidad.
Materia oscura
Estas especificaciones se deben a que su primer objeto de estudio es la materia oscura, presente en el 95% del universo, en contraposición al 5% compuesto por materia visible. En la profunda infraestructura, a la que se accede por tres túneles de 8 kilómetros de longitud, solo hay una centésima de millonésima parte de los rayos cósmicos existentes en la superficie terrestre. También hay baja radiación ambiental, casi nada de radón (gas radiactivo invisible e inodoro que se libera de forma natural de las rocas, la tierra y el agua) y se trata de un espacio sumamente limpio. Las singulares condiciones forman un sitio ideal para realizar investigaciones sobre explosiones de supernovas, entre otros fenómenos estelares. Ya están inscritos los primeros diez equipos de casas de estudio e instituciones chinas que se instalarán en el laboratorio. Figuran experimentos de científicos de las universidades de Tsinghua y Jiao Tong de Shanghai.
Secretos del Durf
«El Durf se convertirá en un centro interdisciplinario de investigación científica subterránea de clase mundial que integrará múltiples disciplinas, incluidas la física de partículas, la astrofísica nuclear y las ciencias de la vida, para facilitar el desarrollo de la investigación de China en campos fronterizos relevantes», dijo Yue Qian, profesor de la Universidad de Tsinghua.
Esta instalación se ve como el paso natural de China en su consolidación como actor principal de la ciencia a gran escala. Uno de los hitos de esta estrategia es el súper radiotelescopio Fast, con un diámetro de 500 metros instalado en un cráter natural en la provincia de Guizhou.
Otro referente es la estación espacial Tiangon («Palacio celestial»), que los chinos ya completaron a juzgar por las imágenes liberadas hace una semana en que se ve a la estructura completa orbitando la Tierra.
La siguiente fase comenzará en 2027 cuando la estación modifique su fisonomía actual en forma T, para transformarse en una cruz, luego de acoplarse tres módulos más. Todo un gigante.
Poder chino
Esto se suma al trabajo que realiza el Instituto de Física de Altas Energías, de Beijing, que planea diseñar y construir un acelerador de partículas más grande y preciso que el Gran Colisionador de Hadrones, de 27 kilómetros de diámetro, que funciona en Suiza y que fue construido por la Organización Europea para la Investigación Nuclear. Se planifica terminar en 2028 un anillo de 52 kilómetros de diámetro con que liderarán el estudio de la física de partículas.


