Hermana de minero motivó al dueño
Es una inyección de vitamina tenerla acá, declaró la mujer que espera que su hermano sea rescatado de la mina San José
Al entregar en el campamento de la mina San José la bandera del tsunami, el mismo pabellón rajado que se convirtió en símbolo del desastre y luego flameó en Nelspruit, motivando a la Roja en Sudáfrica, su dueño, Daniel Marín, tuvo palabras para todos los familiares de los mineros atrapados.
Pero fue solo una de las mujeres la que se fue de abrazo y conversación pausada con el propietario del significativo pabellón.
«Ni siquiera lo conocía, pero él me buscó y me dijo que yo lo había motivado a traer la bandera», explica María Segovia, cuyo hermano Darío es uno de los hombres que llevan 13 días bajo 700 metros de tierra.
En su natal Cauquenes, Marín quedó impactado por las imágenes del autodenominado campamento Esperanza y, especialmente, por el empuje que mostró María. «Me vio llorar en la televisión y dijo que se emocionó que yo luchara contra todo», cuenta.
Recibida entre aplausos, el mismo día en que el ministro Golborne entregó buenas noticias sobre los sondajes (ver recuadro), la dañada bandera del tsunami quedó instalada en el cerro, junto a los pabellones tricolores que representan a los 33 trabajadores.
«Nunca me imaginé que yo iba a poder tocar esta bandera tan simbólica», comenta la mujer, que subió a ver el lábaro patrio junto a otros habitantes del campamento, que tomó renovados bríos por los avances en las labores de rescate.
«Es una inyección de vitamina tenerla acá, siento que nos une con el dolor de la gente que sufrió con el tsunami», dice María. «Casi todos acá somos hijos de mineros y sabemos que, en cualquier momento, podemos recibir una buena noticia. Hay que tener paciencia».
10 a 15 metros diarios avanzan las máquinas. Es factible que hoy haya novedades si se logra contacto con tres túneles aledaños al refugio donde, se presume, estarían los mineros.
Sondas se acercan al refugio
La esperanza de Golborne
Hoy puede ser un día importante para la suerte de los 33 mineros atrapados, luego que una de las sondas sobrepasara la barrera de los 600 metros. El reporte pasadas las 19 horas, se confirmaba que ya habían llegado a los 675 metros. «Es un hito importante», aclaró el ministro Laurence Golborne, aunque aclaró que «no hay que hacer proyecciones aritméticas».


