Gregory Cohen no se sorprende con el impacto
Dice Gregory Cohen que apenas vio «Los 80» supo que sería un éxito. «Boris (Quercia, el director) ya había tenido un precedente con Geografía del deseo. Maneja muy bien los climas dramáticos. Logra generar un amplio espectro desde el melodrama, que tiene que ver con la televisión comercial, hasta el drama familiar y pasando a un drama con un cierto toque social y político», dice el actor, guionista y académico de la Universidad Diego Portales.
«En Chile las propuestas dramáticas sobre lo que pasó en dictadura casi no existen. O son documentales o largometrajes. Por eso que una serie desde la familia y la cotidianeidad enfoque lo que nos pasó, es muy meritorio. Los 80 es un aporte tremendo para mirarse. Ojalá que sea sólo un comienzo», agrega.
-Trató temas políticos importantes.
-Estuve muy cerca de eso, no es que haya sido un militante, pero estaba cerca. Para mí no es sorpresa. Y además la realidad es mucho más dura. Pero si me pongo en el caso de gente que no tuvo acceso a eso, es bueno en términos de información. Qué bueno que la propuesta genere cierta inquietud y cierta memoria.
-¿Hay alguna especie de orgullo al vernos a nosotros mismos cómo hemos progresado?
-Es una masturbación proactiva. Genera placer, porque lo que era emergente hoy es institución. Los Prisioneros, que eran unos cabros buena onda, hoy son historia. Lo mismo con las ideas, el progreso o las propuestas emergentes. Claramente nos reivindica.


