Nick Vujicic recorre el mundo dando charlas motivacionales
Abrazo a muchas personas y me pongo nervioso porque creo que algunas me quieren llevar a su casa, bromea.
«¿En la silla o en la mesa?», pregunta Nick Vujicic. Él observa la tarima que hay preparada para su conferencia en el hotel Sheraton y se contesta solo. «La mesa mejor», le dice a su ayudante, quien lo agarra de su silla de ruedas como uno toma una caja, y lo instala a un costado de los micrófonos.
El australiano de 26 años sabe que a la gente le provoca impacto verlo y distiende el ambiente saludando en castellano y regalando una sonrisa. Él nació con una malformación y no tiene ni piernas ni brazos, solo un pequeño pie pegado al tronco, al que le saca gran provecho.
Vestido con una camisa y un pantalón de vestir, Vujicic adelanta parte de lo que hoy expondrá en su charla motivacional en CasaPiedra, a las 19.30 horas. «Cuando nací todos lloraban, mi mamá no me tomó en brazos hasta como los cuatro meses», cuenta el australiano, que ha recorrido 36 países exponiendo sobre temas como el rechazo, el miedo y el bullying.
«Tengo un pie y puedo teclear 43 palabras por minuto. Juego golf, pesco y hago surf», asegura este hombre, que dice recibir 200 invitaciones semanales para dar charlas.
En Youtube se le puede ver realizando esas actividades y también cuando saca una lata de bebida del refrigerador y luego la abre o cuando lanza con su pie un control remoto al aire y lo agarra con su cuello y cabeza para poder ver una película.
Nick, quien estudió contabilidad y planificación financiera en la universidad, tiene tres secretarios, que se turnan cada diez días para ayudarlo en sus necesidades y vivir con él.
-En los videos se ve que haces muchas cosas por tu cuenta, pero ¿cuáles son las que te complican la vida? ¿Te gustaría vivir solo?
-Desde chico me enseñaron a valerme por mí mismo. Aprendí a bañarme, a lavarme los dientes, a poner la alarma de la casa. Cocinar no puedo. Podría vivir solo, pero eso significaría un gasto de energía muy grande y prefiero gastar esa energía haciendo las cosas que realmente me gustan.
Nick nunca deja de lado su sentido de humor. «La gente cuando me ve no sabe qué hacer. Abrazo a muchas personas y me pongo nervioso porque creo que algunas me quieren llevar a su casa. Los hombres eso sí me dejan abrazar a sus mujeres porque saben que no las voy a tocar», cuenta entre risas.
Rezó por mineros
Nick Vujicic es muy religioso y anda con su Biblia para todos lados. El australiano rezó por los mineros atrapados y les mandó un mensaje para sobrellevar los duros días que les toca vivir: «Nunca rendirse y orar».


