Roboclette dio inicio a la semana de innovación helvética
No tenemos recursos naturales, salvo un poco de sal, por lo que nuestro gran recurso son las personas, planteó consejero de la embajada helvética.
Un personaje muy especial se pudo ver este lunes en la estación Ñuñoa del Metro. Se trata del robot suizo de dos brazos Roboclette, que hizo las veces de garzón, al servir un plato tradicional del cantón helvético Valais.
El plato en cuestión es un queso que se derrite y se sirve junto con papas cocidas con pelo, plato bastante sabroso, según se pudo comprobar en terreno. La gracia de Roboclette es el pulso, que le permite ser muy preciso. El proceso es como sigue: se coloca un trozo de queso cortado, cuya cara descubierta se caliente hasta que se derrite. La máquina con sus dos brazos manipula el queso y uno de ellos, que tiene una suerte espátula, saca únicamente la porción derretida, de pocos milímetros de grosor, y luego la deposita sobre el plato.
Se trata de un robot demostrativo, fabricado por la empresa suiza Workshop4.0, del cantón de Valais. ‘Este robot opera con dos brazos articulados que se mueven gracias a siete motores e igual número de sensores. Son brazos que responden al movimiento y que tienen una precisión milimétrica y son programados', explica Garret Wallam, ejecutivo de Workshop4.0.
El robot fue presentado en la inauguración de la ‘Swiss Innovation Week', encuentro que busca promover el modelo de innovación sostenible helvético. El país europeo durante los últimos 15 años ha calificado como el más innovador del mundo, de acuerdo al Global Innovation Index. A su vez, Chile ha ocupado el primer lugar en América Latina, y el puesto 51 en el mundo. El ranking evalúa el desempeño de 139 países.
La primera versión del Swiss Innovation Week se da en el marco del aniversario 70 de la Cámara Chileno Suiza de Comercio, que organiza el encuentro junto a la embajada de Suiza y el Swiss Business Hub.
Se trata de un encuentro multisectorial que reúne a empresas, autoridades, startups, academia, medios y sector público en torno a cómo abordar desafíos comunes y transformar el conocimiento en soluciones concretas. Las actividades comenzaron este lunes, con lainauguración de la exposición ‘Suiza 360°: Inventos suizos que te rodean y cambiaron el mundo', en el llamado Suizspacio, en la citada estación del Metro. El encuentro continúa martes y miércoles en el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini, donde se realizarán paneles, exposiciones y espacios de networking con destacados referentes de ambos países. La programación incluye paneles sobre energía limpia y carbono neutralidad, infraestructura verde y ciudades del futuro, salud 4.0, innovación agrícola y transferencia tecnológica, además de la premiación de la Startup del Año 2025. Entre los invitados destacan Michel Mayor, Premio Nobel de Astrofísica 2019. Además, asisten ejecutivos de empresas helvéticas como ABB, Nestlé, Roche, Schindler, Novartis, y otras chilenas, como Codelco, entre otras.
Chile tiene una larga relación diplomática y económica con Suiza, de la que dan cuenta las 100 empresas helvéticas que integran la Cámara Chileno Suiza de Comercio. Según el Banco Central, el país helvético cupa el decimotercer lugar entre los inversores en Chile, por delante de países como Alemania o Austria (ver recuadro).
Chile es un importante proveedor de metales para el país europeo, y este, a su vez, lo es para Chile en productos farmacéuticos, instrumentos de precisión e infraestructuras. Además de estas áreas, la embajada suiza en Chile ve un potencial de crecimiento especial en los sectores de tecnología limpia, tecnología médica, tecnología agrícola y tecnología financiera. Las materias primas que se encuentran en la región desértica del norte, como el cobre, el litio, el níquel y el cobalto, así como las condiciones climáticas ideales para la obtención de hidrógeno verde, proporcionan a Chile una excelente posición para convertirse en uno de los mayores exportadores de los recursos necesarios para la transición energética.
Grandes inventores
En la muestra de la estación Ñuñoa, además del robot quesero, se exhiben muchos inventos suizos, muy cotidianos, pero de los cuales poco se conoce. Además de los conocidos relojes de pulsera y el cortaplumas Victorinox están, solo por nombrar algunos, el café instantáneo, el velcro, el papel de aluminio, el celofán, el LSD, el triturador de ajo, el World Wide Web (www.), el rallador de papas y el chocolate de leche.
En opinión de Benjamín Müller, consejero de la embajada de Suiza, la veta inventora de su país tiene que ver con dos factores centrales. ‘Un tema es que tenemos todo un ecosistema de innovación, en que las universidades conversan con la empresa privada, con el estado y la sociedad civil. El otro factor es que no tenemos recursos naturales, salvo un poco de sal, por lo que nuestro gran recurso son las personas, de modo que invertimos en educación, en formación e investigación. Así hemos sacado el país adelante', indica.
– Larga relación comercial
En 2024, las exportaciones suizas a Chile aumentaron un 2,3 %, hasta alcanzar los 342 millones. Las importaciones suizas desde Chile, en tanto, registraron un aumento aún mayor, de 35,2 % y ascendieron a 864 millones de francos suizos. Los principales productos suizos exportados a Chile son productos farmacéuticos (49,7 %), maquinaria y aparatos mecánicos (12,4 %) e instrumentos de precisión (9,2 %). Desde Chile se exporta a Suiza principalmente metales preciosos (95,0 %) y productos agrícolas (2,9 %).
‘Ambos países tienen una relación comercial muy importante, de lo que dan cuenta un tratado de libre comercio recién cerrado, un acuerdo de protección de inversiones y unió de doble tributación', explica Felipe Wilenmann, presidente de la Cámara Chileno Suiza de Comercio.


