El músico de Chancho en Piedra se radicó en España
Llevan dos meses viviendo allá porque según la influencer el mundo es muy grande para vivir en el mismo lugar.
Si pudieras elegir un lugar del mundo donde vivir, ¿cuál sería? Fue algo similar lo que movió a Lalo Ibeas y Estefanía Opazo al momento de decidir dejar Chile y comenzar una nueva vida: la voz de Chancho en Piedra y la influencer llevan dos meses viviendo en Valencia, España.
«Siempre tuvimos la inquietud de vivir afuera y, básicamente, el mundo es muy grande para vivir en el mismo lugar. Nos gusta viajar, conocer otras cosas, entonces no fue un tema difícil porque los dos queríamos esto», comienza a relatar desde la ciudad española la creadora de contenido en @powertefi.
Desarmaron toda la vida que tenían en Chile, comenzando por dejar la casa donde vivían. Según Estefanía, «vendí todo, muchísimas cosas. Regalamos, donamos. Soy súper desprendida. Dejar la vida material mientras estemos los tres juntos es lo que importa. Las cosas materiales van y vienen».
¿Por qué Valencia?
«Queríamos conocer y que Tomi (su hijo de nueve años) conozca otros países, otras culturas, que tenga la posibilidad de conocer gente de otros países. Elegimos Valencia porque es una buena ciudad para vivir en familia. Es una ciudad grande, pero no está colapsada, como podría ser Madrid o Barcelona. Es una ciudad caminable, que tiene de todo, pero sigue siendo pequeña. Tiene playa, tiene el mar Mediterráneo. Tiene todo lo que estábamos buscando para vivir».
¿Era lo que esperaban? A veces uno dice qué ganas de vivir acá y no es tanto en lo concreto.
«Hasta el momento, sí, llevamos casi dos meses. Lo único malo es que se supone que acá hay 300 días de sol y cuando llegamos nos tocó lluvia. Esta semana recién nos tocó más sol. Todos los que vivían acá nos dicen que eso no pasaba nunca. Pero fuera de eso ha sido increíble, estamos muy felices acá».
El tiempo que llevan lo han aprovechado en acomodarse en un departamento, un piso, como le dicen allá, de esos típicos de la ciudad con balcón. También han realizado algunos trámites, como inscribir en el colegio a su hijo: «El año escolar comienza en septiembre y termina en junio, entonces nosotros al llegar en marzo estamos en el último trimestre del año. Para escolarizar al Tomi hay colegios privados y colegios concertados, que son subvencionados, y colegios públicos que son gratis. Te dan opciones de colegios según donde vives y los cupos. Vas a ver y si te gusta, ya está», agrega ella.
¿Qué ha sido lo más difícil, Estefanía?
«Hasta ahora el extrañar a los amigos. Eso es como lo más fome, porque ahora con los cambios de hora tenemos casi seis horas de diferencia, lo que hace complicado conversar o jugar en línea o hacer videollamadas. Hay que hacerlo los fines de semana. Es complicado coordinarnos con nuestra gente que está en Chile».
¿Fecha para volver?
«No tenemos claro todavía cuánto viviremos acá. Vamos a ir viendo cómo se van dando las cosas. Por ahora nos vamos a quedar un año y después veremos si nos gusta, si nos vamos depende de cómo nos vaya tratando la vida».


