María del Pilar Pérez accedió a responder solo preguntas de este diario
Sé que mis hijos y mi familia declararán en mi contra, dice la mujer que arriesga 83 años de encierro.
Desde el 6 de noviembre de 2008 María del Pilar Pérez pasa sus días en la cárcel. La mujer llegó allí tras acaparar las portadas de todos los diarios. La muerte de Diego Schmidt-Hebbel, el 4 de noviembre de ese año, fue crucial. Desde ese momento comenzó a conocerse una compleja historia, la que para la Fiscalía de Ñuñoa la tiene como presunta culpable de una serie de crímenes.
Pérez es acusada de haber contratado a José Mario Ruz como su sicario, para que atacara a sus vecinos de Seminario 97, la casa donde vivía su hermana, su sobrina, su cuñado y su propia madre. También la acusan de haber contratado al mismo Ruz para dar muerte a su ex marido y a la nueva pareja de él. Incluso, de haber atacado a la novia de su hijo, lanzarla por las escaleras y golpearla con un mortero.
Pero Pilar Pérez desde el primer día ha alegado inocencia. Y ayer, a horas del juicio que se inicia a las 9 de la mañana de hoy, la mujer a la que sus vecinos apodaron como «La Quintrala» decidió hacer sus descargos.
«Este tiempo en la cárcel ha sido muy desgastante, tanto en lo emocional como en lo físico. Jamás había estado privada de libertad y el encierro se traduce en la imposibilidad de realizar todo lo que una persona anhela. Me he refugiado desde el comienzo en nuestro Señor, rezo diariamente a la Divina Misericordia pidiéndole ayuda», revela.
-¿Cómo espera un juicio una mujer que arriesga 83 años de cárcel?
-Espero el juicio con tranquilidad, con mucha paz interior y plena confianza en la justicia.
-¿Quién y cómo era Pilar Pérez antes del 4 de noviembre de 2008?
-Era una persona normal, con defectos y virtudes, con equivocaciones y aciertos, entregada completamente a mis hijos y a mi trabajo.
-Usted dice ser inocente. ¿Qué cree que pasó en los crímenes?
-Desde un comienzo he sostenido mi inocencia. Si hay otras personas responsables y motivadas por la codicia, es algo que la justicia deberá responder. Por mi parte no existe odio ni ánimo de venganza en mi interior. Entiendo lo difícil de mi situación, la incomprensión por parte de mi familia y la mala imagen que la opinión pública se ha formado de mí erróneamente.
-¿Qué le pareció que no saliera al aire su entrevista en Canal 13?
-Respecto de la prohibición de trasmitir el programa «Nadie está libre», me sentí engañada por esa casa televisiva. Se supone que mostrarían todas las carencias que estoy viviendo en la cárcel, pero cuando uno está en esta situación todos los derechos se dejan de respetar.
-En el juicio hasta sus hijos y su madre declararán en su contra.
-Sé que mis hijos y mi familia declararán en mi contra, pero entiendo que se han dejado llevar por lo que la fiscalía les ha hecho creer. Los sigo manteniendo en mi corazón y eso ningún fiscal me lo podrá arrebatar.
-¿Qué le diría a la familia de Diego Schmidt-Hebbel?
-Les puedo decir que lamento mucho la pérdida de su hijo y comprendo completamente a sus padres.
-¿Se ha hecho a la idea de terminar su vida en la cárcel?
-Trato de no pensar y de no hacerme a la idea de terminar mi vida en la cárcel. Confío en que en el juicio oral se establezca que no tengo participación alguna en los hechos de que se me acusa. Se demostrará que la fiscalía no investigó acuciosamente todo lo que me beneficia.
Las peticiones millonarias contra Pérez y Ruz171 millones pide a los acusados María Rocío Zamorano, la hija de María del Pilar Pérez, por el presunto daño que le causó la muerte de su padre. Juan José, su hermano, pide 200 millones de pesos.
25 millones es lo que solicita Agustín Molina, el cuñado de «La Quintrala» en la demandan.
40 millones de pesos es el montó que pide María Belén Molina, la novia de Diego.


