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Autor de la Foto: RUBÉN GARCÍA
Título/Pie de foto: El músico podría ser dado de alta mañana.
Sufrió un infarto cerebeloso después de su show en Nacimiento
Alfonso Carbone, su manager, dice que «en el día se la pasó descansando».
Alondra Barrios
En la mañana del domingo Jorge González (50) llegó al servicio de urgencia de la Clínica Universitaria de Concepción junto a Alfonso Carbone, su manager, para así saber qué era lo que le producía tanto cansancio, mareo y desequilibrio. «Tras algunos exámenes, el resultado fue un infarto cerebeloso», cuenta Carbone.
Ayer la oficina de prensa del cantante difundió un comunicado en su cuenta de Twitter, informando que el infarto fue provocado por una arteria que se tapó en el cerebelo.
«En el día Jorge se la pasó descansando. Desayunó tranquilamente, descansó, almorzó y volvió a descansar», recuerda su representante sobre las horas previas a su espectáculo del sábado, donde poco y nada cantó. «Pensamos que su malestar era por la gripe que venía arrastrando desde que llegó a Chile el 27 de enero (desde Berlín) y por lo que significa pasar de -7°C a 30°C de temperatura», agrega. «Pero cuando lo examinaron, los médicos dijeron que se trataba de un infarto que tenía a cuestas hace casi 16 días. Eso explicó su falta de motricidad. Ya no podía ni tocar».
González seguirá internado en la Unidad de Tratamientos Intensivos (UTI) por 24 horas más, siendo evaluado nuevamente para ver si presenta mejoría. Todas las fechas que tenía agendas fueron canceladas y su participación en la edición 2015 del festival Lollapalooza «es inconclusa», enfatiza Carbone.
Respecto a la zona cerebral donde tuvo lugar el infarto, el doctor Manuel Campos, jefe de neurocirugía de la Clínica La Condes, explica que el cerebelo «es un órgano que tiene que ver con la coordinación», y que los pacientes pueden tener «momentos de mareos y desequilibrio en la marcha». Si el daño es menor, «puede haber recuperación sin tener ninguna secuela», señala.
Otro punto primordial es la detección de uno de los siete factores de riesgo que podrían haber causado el infarto en González. «El tabaquismo, la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol alto, el sedentarismo, la obesidad y el estrés, son los principales», destaca. «Ver qué originó el infarto es primordial para que no se repita, porque un paciente que no trata la causa tiene 50 por ciento de riesgo de repetir el mismo cuadro en uno o dos años», finaliza.


