Saben que nadie los va a llevar a juicio por robarse un champú, dice experto en seguridad
También aparecen La Gotita, el lomo vetado y los tomates. Hay preferencia por algunas marcas. Acá también funciona la fórmula oferta y demanda, afirma Sergio Morales.
Un estudio desarrollado por la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, la Cámara de Comercio de Santiago y la empresa ALTO determinó cuáles fueron los productos más robados en los supermercados, farmacias y grandes tiendas durante el año 2023. Bajo el rótulo «Mermas en el retail 2024», el informe contó con la colaboración de 13 cadenas del comercio y sus 2.611 locales a lo largo del país y se realizó entre marzo y mayo del año pasado.
Algunos resultados concretos: la Región Metropolitana, en particular las comunas de Maipú, Pudahuel, Estación Central, Santiago, San Bernardo, Puente Alto, La Florida, San Miguel, Macul, Providencia, Las Condes y La Reina, concentran la mayor cantidad de robos hormiga en supermercados del territorio nacional. En la Zona Sur son más frecuentes los hurtos en farmacias. Las ciudades que lideran esta práctica son Curicó, Chillán, Concepción, Los Ángeles y Temuco y Puerto Montt.
La merma operativa en el retail durante el año pasado fue del 1,43%, equivalente a 253 millones de dólares. En la medición anterior (2022) las pérdidas fueron de 177 millones de dólares. En el rubro supermercado, el índice de mermas subió del 2% al 2,67%. En farmacias hubo un alza de 0,4% a 1,01%.
Impunidad
Sergio Morales, coordinador de Comercio Ilícito y Seguridad de la Cámara Nacional de Comercio, comenta que la alta incidencia del robo hormiga se debe a que técnicamente es «un hurto-falta» y que tiene asociado una muy baja penalidad: menos de media UTM (una UTM son $68.034). De hecho, es una información que los delincuentes manejan perfectamente.
«Roban productos que cuestan menos de una UTM precisamente para generar estas faltas que terminan siendo archivadas. Saben que nadie los va a llevar a juicio por robarse un champú. Por eso sienten que hay impunidad en este aspecto», señala.
Los productos más robados (ver tabla), sigue Morales, han ido evolucionando con el tiempo. Hace unos años los licores llevaban la delantera. «A medida que los supermercados refuerzan la seguridad en algunos, los delincuentes se desplazan a otros. Por ejemplo, en las góndolas sólo vas a encontrar las cajas de los whisky y debes pagarlo previamente antes de ir a retirar la botella en otro lugar. Los Sahne Nuss ahora los meten dentro de unas cajas con alarma. Entonces simplemente buscan otra cosa para robar».
Además, el retail se encuentra con otro obstáculo para impedir los robos hormiga de algunos productos. «A un kilo de lomo vetado no le pueden poner una alarma. Lo mismo sucede con las paltas, tomates y champiñones. En cuanto a las cámaras de seguridad hay que tener en cuenta el respeto a la intimidad de las personas. Es sabido que algunas personas ocultan las especies entre sus ropas. Incluso utilizan a niños y guaguas para esconder los objetos sustraídos, pero no pueden poner una cámara que apunte desde el piso hacia arriba porque vulnerarías el derecho a la intimidad. Los ladrones observan todas estas falencias y las aprovechan», asevera.
Llama la atención que entre los lácteos los más robados sean de la marca Colún.
«La mayoría de estos bienes terminan siendo vendidos en ferias libres, en el sector de los coleros, donde están separados por rubros. Algunos de estos sujetos se especializan en productos lácteos, otros en artículos de aseo. Existe todo un sistema en el comercio informal, donde también funciona la fórmula oferta y demanda. Hay ciertas marcas más conocidas que les generan más confianza y familiaridad».
Esa misma demanda establece cuáles son los productos preferidos para robar. «Las personas que compran alimentos en estas condiciones, por lo general, tienen menores recursos. Entonces no se van a interesar en un queso azul».
Los apetecidos
La lista de los bienes preferidos por los ladrones es variada. Va desde el pan de mantequilla con sal de 250 grs, ampolletas led y La Gotita hasta los Churu para las mascotas. «De nuevo tiene que ver con la oferta y demanda y con las medidas de seguridad. A las ampolletas nunca le han puesto alarmas. Los Churu se hicieron famosos con la masificación de los productos para mascotas», indica Sergio Morales.
Sobre estos últimos elementos habla el médico René Alegría del servicio a domicilio Una salud veterinarios. «Son unos tubitos que contienen una pasta, más bien líquida, de pollo o atún especiado. Se ocupan mucho como premio para poder darles más apetito a los gatos o en casos de manipulación médica, para algunos eventos que pueden resultar desagradables para ellos. Se pusieron de moda a través de las redes sociales por videos memes que hicieron de gatos muy expectantes esperando su Churu», explica.
¿Es un concentrado de vitaminas?
«Es un alimento, pero no contiene un aporte calórico tan significativo. Como todos los premios, hay que ocuparlo de manera muy controlada. Máximo media porción al día a modo de regaloneo.



