Juan Carlos Loaiza y su nueva participación en un Champion
A sus 69 años, el jinete más ganador de la historia del rodeo, que suma nueve títulos en su bitácora, competirá esta vez junto a Álvaro Baeza. Su hijo Juan José, de 14 años, ya sigue sus pasos.
Juan Carlos Loaiza (69) es el jinete con más títulos nacionales en la historia del Champion: suma nueve, seis de ellos con Eduardo Tamayo, dos con Carlos Mondaca y uno con Luis Eduardo Cortés. Siete de sus coronas fueron representando al Criadero Santa Isabel. Así que cuando dice que «no me acuerdo cuántas veces he participado en el Chileno», hay que creerle. Y, sobre todo, prestar atención a lo que cuenta, porque es voz autorizada del rodeo en el país.Esta vez, junto a Álvaro Baeza (Asociación Valdivia), consiguió su plaza en el Campeonato Nacional al ser tercero en la Serie Yeguas del Clasificatorio Repechaje Centro-Sur de San Carlos. La collera de Criadero El Convento sumó 25 puntos en «Bendita» y «Retumba».
¿Cómo fue la preparación para Rancagua, Juan Carlos?
«Trabajo todos los días alistando caballos, preparándolos. Entonces, para el Campeonato Nacional viene un trabajo de mucho tiempo atrás. Y cerca de la competencia no es conveniente apretar la mano. Pero yo ya terminé, digamos, la competencia dura: ahora estoy más dedicado al pequeño criadero que tengo».
¿En dónde lo tiene?
«En Valdivia, se llama El Tani. Y me ayuda mi hijo Juan José. Estamos alistando caballos para el futuro del enano, que tiene 14 años. Así que él me acompaña cuando tiene tiempo. Y tengo también una niña, de 16, Isabel, que también practica».
¿Y tiene algún significado el nombre de su criadero?
«Hace muchos años hubo un boxeador famoso en la zona norte de nuestro país: Estanislao Loayza, al que le decían el Tani. No tenía nada que ver con nosotros, pero en honor a él le pusimos así cuando se creó el criadero con mi padre».
¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo?
«El poder seguir en lo que a uno le gusta, en lo que me ha apasionado toda mi vida. Criar caballos desde chiquitos, verlos ser potrillos, amansarlos, domarlos y después seguirlos trabajando. Y lo ideal es ver coronada toda esa etapa cuando el caballo sale a competir».
¿Y usted preparó a «Bendita»?
«No, es de mi amigo Álvaro Baeza, quien me pidió que lo acompañara en una collera durante la temporada. Algo así como para entretenerse, como una humorada, y esa humorada nos tiene en Rancagua, así es que estoy aquí, como decía el Chavo, «sin querer, queriendo», jajajá».
¿Cómo ve el nivel del rodeo actualmente?
«Hay una explosión de personas que está practicando este deporte. Hay mucha gente, mucha juventud con buenas condiciones, por lo que se hace entretenido ir a ver competencias, ir a ver caballos buenos, ver jinetes jóvenes y muy buenos. Entonces, hay mucho futuro para este deporte».
Está también su hijo, Juan José, quien ya está siguiendo sus pasos?
«Efectivamente, es que esta es una tradición en nuestro deporte. La mayoría de las personas nos criamos viendo caballos y la tradición sigue. Y gracias a Dios, a mi niño, a Juanjo, le gusta mucho; entonces, es un aliciente más para seguir en esto. Al igual que ver a mi niña».
Habrá Loaiza para rato, entonces?
«Espero que sí, pero hasta aquí es casi seguro porque le encanta a toda mi familia este asunto».
¿Y recuerda cómo partió su romance con el rodeo?
«De lo que me puedo recordar y me marcó fue la primera vez que salí a competir a un rodeo: tenía 14 años, justamente la edad que tiene ahora mi hijo. Estudiaba interno en Temuco, lejos de Futrono, de donde somos; y ahí mi padre me pasó a buscar para ir a un rodeo en Vilcún. De cuando partí no hay una fecha exacta porque desde que tengo uso de razón estoy arriba de los caballos, ya que mi padre era adiestrador de caballos. O como decimos en el rodeo, era arreglador. Entonces nosotros, que éramos cuatro hermanos, apenas abríamos los ojos, lo primero que veíamos era a un caballo».
¿Y qué expectativas tiene para este Champion?
«Hacerlo de la mejor manera posible, que no haya accidentes. No puedo pedir más, ya que gracias a Dios nunca pasé algo grave».
¿Y con la familia presente?
«Por supuesto. Estarán mis dos hijos, así como mi señora, Ani. Ella es veterinaria, y también está relacionada con los caballos, especializada en producción equina».


