Intimidó con un cuchillo a una mujer y a un escolar para quitarles sus celulares
El video de unos de los robos se viralizó en redes sociales a modo de funa. Él mismo se entregó a Carabineros en San Antonio.
El imputado, según su defensora pública, es estudiante de ingeniería en maquinaria pesada en el Duoc UC de Santiago. Fue detenido el 23 de mayo tras presentarse voluntariamente en la Primera Comisaría de San Antonio.
Asalto con cuchillo
Durante la formalización, el fiscal Juan Carlos Catalán, relató que ese jueves durante la mañana carabineros de esa misma comisaría atendieron dos denuncias similares de hechos ocurridos en el sector Alto Mirador, a un par de cuadras de distancia.
El adolescente y la mujer, cada uno por su cuenta, acudieron temprano al cuartel a interponer la denuncia. «Ambos dieron cuenta que fueron víctimas por robo con intimidación de un sujeto que portaba un cuchillo, que los intimidó, amenazó y robó sus celulares para luego huir del lugar», relató el persecutor.
La mujer, que fue la segunda en denunciar, además aportó a los funcionarios policiales un video que circulaba en redes sociales que registró el momento exacto del asalto que vivió. Estas imágenes de las cámaras de vigilancia de la calle se habían viralizado en Facebook a modo de «funa». Ella también les mostró una captura del video donde aparece el rostro del supuesto ladrón, que le había arrancado tras quitarle su celular marca Samsung modelo Galaxy S21.
Denuncias similares
Algo les hizo clic a carabineros en ese instante. Minutos antes de atender a la mujer, recibieron en las mismas dependencias la denuncia de un escolar de 17 años que relataba casi los mismos hechos: un sujeto con las mismas características físicas y vestimentas, se le había acercado por la espalda y lo amenazó con un cuchillo para robarle su teléfono marca Xiaomi modelo 10 Pro y unos audífonos marca Lenovo. Y después de zamarrearlo harto lo amenazó y huyó del lugar.
Ladrón da la cara
Pasaron las horas y durante la tarde, mientras los policías seguían analizando las dos denuncias de Alto Mirador, entró en la comisaría un joven delgado que tenía la misma cara que el ladrón del video. Lo reconocieron inmediatamente por sus características físicas y su rostro.
El fiscal contó que en ese momento, al reconocerlo, «carabineros le efectuaron un control de identidad identificándolo como M.C.A. Luego se contactaron con ambas víctimas, porque la Fiscalía había autorizado una diligencia de rueda de reconocimiento (con las fotos del video viralizado). Tanto la mujer como el menor de edad reconocieron al imputado como la misma persona que ese día los había intimidado para robarles».
Peligro para la sociedad
Durante la formalización la defensora Betzabeth Carrasco, alegó que la detención de M.C.A. fue ilegal porque, según ella, su representado participó en la rueda de reconocimiento antes de su detención y sin haber escuchado la lectura de sus derechos. El juez Cristián Zubieta no dio lugar al argumento.
Agregó que para evaluar una medida cautelar había que considerar que su defendido no contaba con antecedentes penales, que es estudiante de educación superior, y que se presentó voluntariamente en la Primera comisaría de Carabineros.
Sin embargo, el magistrado acogió la petición de la fiscalía y decretó la prisión preventiva para el imputado.
El magistrado señaló que «se han corroborado (los ilícitos) con los detalles entregados por las víctimas que reconocen claramente y efectivamente al imputado. Ambos señalan que tomaron conocimiento de los videos, en que lo reconocen como quien intervino en el asalto y que es el imputado en esta audiencia».
«Independiente de estas circunstancias no acreditadas (que el imputado es estudiante), el arriesga una pena que parte en 5 años y un día y al ser retirado en 10 años y un día de presidio», declaró el juez Zubieta.
«Es un peligro para la seguridad de la sociedad, en que la víctima primero es una mujer y segundo un menor de edad, junto a ello, existe un peligro de fuga porque no se avizora (tras un juicio) que se le otorgue una pena sustitutiva», concluyó.
La investigación quedó fijada en 90 días.


