7.719 participantes fueron evaluados durante tres años
Neuróloga Evelyn Benavides recomienda que esas siestas de fin de semana sean antes de las cuatro de la tarde.
Este hallazgo sugiere que aquellos que logran dormir hasta dos horas más de lo habitual durante los días libres pueden experimentar mejoras importantes en su bienestar mental.
El estudio a cargo del Departamento de Epidemiología y Estadísticas de la Escuela de Salud Pública Xiangya, en la Universidad Central del Sur (lo puede leer en este link ) demostró que el acto de prolongar el sueño en el fin de semana podría tener un impacto positivo en la salud mental, especialmente, en la mitigación de la sintomatología depresiva.
El efecto beneficioso parece ser incluso mayor, cuando se permite un descanso adicional de hasta dos horas, lo que indica que aumentar el tiempo de sueño durante los días de descanso puede ser una estrategia efectiva para abordar los desafíos emocionales asociados con la depresión.
Recuperación
Los científicos, con datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (Nhanes), evaluaron a 7.719 participantes entre el 2017 y el 2020. Se utilizaron cuestionarios de autoevaluación y los antecedentes de salud mental de los pacientes para recopilar datos sobre la cantidad de horas de sueño y la presencia de síntomas depresivos. La denominada «recuperación de fin de semana» se calculó como la duración del sueño en esos días, menos la duración del sueño del día laboral. En resumen, se descubrió que las personas que dormían entre cero y hasta dos horas adicionales los fines de semana tenían menos probabilidades de experimentar depresión.
Siesta temprano
Sobre el estudio, lo ideal es mantener todos los días la misma rutina para lograr una buena calidad de sueño, dice la neuróloga de Clínica Las Condes, Evelyn Benavides.
Para lograrlo, agrega, «hay que generar una producción adecuada de neurotransmisores que conectan distintos tipos de neuronas, entre ellos, los que tienen que ver con el ánimo, con la irritabilidad y, en general, con el buen estado de funcionamiento cerebral».
Por lo tanto, se trata de «si alguien tiene lo que se llama una deuda de sueño, que duerme durante los días de la semana una menor cantidad de la que se requiere para funcionar bien».
Marcar el día y la noche
La doctora Benavides dice que es posible que sea necesario un par de horas más de recuperación el fin de semana, «pero lo ideal es que estas siestas sean cortas, ojalá menos de una hora y que sean temprano, antes de las cuatro de la tarde, porque el cerebro censa como si fuera una noche entremedio del día y esto hace que la calidad del sueño siguiente no sea tan buena y podemos trasladar este problema hacia el día lunes con un cambio brusco de horario», advierte la también presidenta de la Sociedad de Medicina del Sueño.
Sobre algunas recomendaciones para fomentar un buen descanso al dormir, la doctora propone evitar las pantallas en la noche, «hacer actividad física en la mañana, exponernos a la luz del sol en la mañana, para que nuestro cerebro tenga bien claro cuándo es de mañana y cuándo es de tarde».
Más beneficios
En el trabajo investigativo, destaca la neuróloga, hay un grupo especial de personas: «hombres, menores de 65 años, en los cuales el beneficio pudiera ser mayor, por lo menos estadísticamente se nota más el efecto de dormir una siesta breve el fin de semana intentando recuperar la mala calidad del sueño de la semana».
Tener buena calidad del sueño ayuda en lo académico, en lo cognitivo y en el resto de nuestras funciones, como el rendimiento deportivo, plantea, ya que los beneficios abarcan también al corazón, lo que sintoniza con la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) realizada por investigadores de la Universidad Médica de Nanjing, que sugirió que las personas que dormían al menos una hora más durante los fines de semana en comparación con los días hábiles -de lunes a viernes- presentaban tasas más bajas de enfermedades cardiovasculares.


