Gladys Hartintegui es la compañera de toda la vida de Gareca
El DT de la Roja no descarta que su esposa venga a vivir a Chile. Se puede dar esa posibilidad, dice. A Lima sólo iba de visita.
Aunque se declara fanático de la pasta y el asado, Ricardo Gareca siempre fue flaco.
En sus comienzos fue arquero en el club Juvencia de Tapiales, el barrio de la provincia de Buenos Aires en que creció y donde todavía vive su hermana, con la que toma mate todos los domingos cuando no está en actividad.
«Cambié cuando fui a ver a mi papá, que jugaba en un potrero de la iglesia y jugaba el medio. Me gustó. Él tenía un amigo de la fábrica que tenía un contacto vinculado con Boca Juniors y cuando tenía diez años me anotó. Mi papá me llevaba todos los sábados a Barracas, que quedaba al frente de la cancha de Huracán, donde Boca hacía una preselección durante dos años. A los trece me mandaron a La Candela para ser jugador oficial de las divisiones menores de Boca y ahí arranqué toda mi carrera», recuerda.
¿Su esposa Gladys también es de Tapiales?
«Nos criamos juntos. Yo la veía a ella en el club. Es tres años más chica que yo, diferencia de años que se nota cuando uno es adolescente: yo tenía 16 o 17 y ella 13 o 14, muy chica todavía. Con el correr de los años nos pusimos de novios. Estuvimos cinco o seis años de novios y llevamos 39 de casados, tenemos dos hijos, dos nietos».
¿De dónde viene Tigre?
«Lo popularizó Walter Nelson, un relator argentino. A mí me decían Tigre de chico en Boca y cuando pasé a préstamo a Sarmiento de Junín, que recién ascendía a primera, él se enteró y lo popularizó. Allí me consolidé, estuve seis meses y volví a Boca».
En esa época todos eran melenudos.
«Se usaba el pelo largo. Hoy en día se usa como en el servicio militar. Cuando me tocó el servicio militar a mí, hoy se usa prácticamente lo mismo. Siempre usé el pelo largo».
¿Es cierto que Gladys quería quedarse en Lima?
«No, mi esposa se adaptó muy rápidamente a Lima, pero ella no vivía conmigo allá. Yo vivía con mis colaboradores y ella iba esporádicamente. En los partidos estaba. Mi familia me acompañó siempre, pero no era que estuviera instalada en Lima».
¿Acá va a ser igual?
«Acá estamos más cerca, es una hora y media de vuelo. Incluso se puede venir en auto. Va a llegar un momento muy factible en que se pueda instalar mi familia acá, o por lo menos mi esposa. Se puede dar esa posibilidad. Y que mis hijos vengan más seguido».
Aparte de Lima, también dirigió en Colombia.
«Fui a dirigir a América de Cali. Estuve nueve o diez partidos, me fue bien, perdimos uno solo y empatamos otro, creo, y ganamos ocho. Pero el club estaba transitando por problemas económicos. Me comprometía con el plantel para solucionarle los problemas, pero cuando no podía solucionarlo, no podía exigirles más y preferí dar un paso al costado».
¿Qué ciudad le gustó más?
«Me sentí cómodo en la mayoría de los lugares en que viví. También viví siete años en Córdoba, mis hijos estudiaron allá, crecieron allá, dirigí muchos años en Talleres de Córdoba. En los lugares, en general, me han tratado bien. He transitado por equipos en que me ha ido bien, me ha ido mal, pero en general me han tratado bien».
20″Jaime Bayly es un periodista que admiro»
Durísimo estuvo el periodista peruano Jaime Bayly cuando Gareca firmó por la Roja. «Ha traicionado a los hinchas peruanos y me incluyo. Hay rivalidades históricas que uno tiene que respetar». El entrenador argentino respondió con filosofía. «Jaime Bayly es un periodista que admiro. Por la capacidad intelectual y de análisis que tiene, lo he seguido mucho. En la pandemia también. Pero, bueno, por los comentarios que me han llegado, se ve que no le ha gustado la decisión que tomé y forma parte de la opinión de él. En cuanto a las opiniones, no soy de comentar porque, en general, somos materia opinable. Hay a quienes les gusta y a quienes no. Entonces no me meto en contra de las opiniones, son muy particulares. Prefiero seguir con mi carrera y no opinar de quien opina de mí», dijo.


